Celulares en los colegios: ¿prohibir o integrar?

¿Son un problema los celulares en las aulas? ¿Deben prohibirse o más bien integrase? El debate no es simple, por un lado estas tecnologías puede ser herramientas educativas, por otro, podrían ser causantes de distracciones. En esta nota, ampliamos lo conversado en nuestro más reciente episodio del Podcast de Educación Mediática. ¿Lo escuchaste?

En un informe reciente de la UNESCO se concluyó que el uso excesivo de dispositivos electrónicos tiene consecuencias negativas en el rendimiento académico de los estudiantes. Los distraen de su aprendizaje, lo que afecta su concentración, memoria y comprensión. Sin embargo, ¿prohibir estas herramientas es la solución? ¿Qué se está haciendo en Perú y el mundo al respecto? ¿Cuál es la diferencia entre tecnología educativa y tecnología en la educación?

La prohibición en Perú y el mundo

A nivel internacional, la normativa sobre el uso de celulares en las aulas varia. La UNESCO indica que uno de cada cuatro países tiene leyes o políticas que lo restringen o prohíben. Bélgica, Francia y el Reino Unido son ejemplos recientes de países que han optado por la prohibición en las aulas. China, por su parte, lo prohibió hace más de dos años. En cambio, países como Finlandia apuestan por la integración responsable de estos dispositivos en el proceso educativo.

En el caso de Perú, un proyecto de ley que buscaba prohibir el uso de celulares en las escuelas no prosperó en 2023. Sin embargo, la pregunta sobre la prohibición se vuelve compleja en un país con una marcada desigualdad en el acceso y uso de las tecnologías. Esta pregunta solo aplicaría a una parte de la población estudiantil.

Argumentos a favor de la prohibición

¿Por qué prohibir los teléfonos en clase? Los argumentos de quienes están a favor de eliminar el uso de celulares son varios.

Diversos estudios y experiencias apuntan a que su uso puede facilitar el acoso escolar online, o ciberbullying. Otros consideran que la exposición continua y prolongada a pantallas afecta la salud física y mental. Por otro lado, puede exacerbar la desigualdad entre pares, viendo que no todos los estudiantes tienen celulares, o quizás no de la misma gama.

No obstante, el argumento más potente es el de la distracción y reducción de la atención en niños, niñas y adolescentes. Se sabe que en promedio, reciben alrededor de 100 notificaciones en el celular durante el horario escolar. Eso, junto a la cantidad y velocidad de información superficial a la que acceden los estudiantes los mantiene en un estado constante de intoxicación informativa, reduciendo sus capacidades de prestar atención a lo que sucede en su entorno.

Cabe destacar que la prueba PISA, que mide el rendimiento de los estudiantes a nivel mundial, ha experimentado la mayor caída de resultados desde su aplicación en el año 2000. Si bien la pandemia de COVID-19 ha contribuido a esta disminución, la caída en las puntuaciones de lectura, ciencias y matemáticas ya era evidente antes de 2018. Algunos se preguntan si el ingreso de las tecnologías al aula podría estar relacionado con este declive en el aprendizaje.

Para Catherine L’Ecuyer, la introducción de celulares y tablets en el aula ha otorgado a los estudiantes una libertad tal que internet y las redes se han convertido en un laberinto donde pierden su atención y criterio.

Foto de Triệu Thanh Tâm (Pexels).

Argumentos en contra de la prohibición

¿Qué dicen quienes creen que no debe prohibirse el uso de los celulares en clase? Bueno, eso depende. Hay quienes consideran que las prohibiciones no deben ser generalizadas, sino que cada docente debería tener la potestad de elegir cuándo y cómo pueden los estudiantes usar sus teléfonos.

A favor del uso de esta tecnología, se estima que tener acceso a ella es necesario para que los jóvenes están preparados para el futuro, viendo que la realidad actual ya es digital y ya depende de los celulares. Además, el acceso a la información en todo momento es una ventaja que, bien canalizada, puede hacer la diferencia en el desempeño y aprendizaje de los estudiantes.

También, hay quienes consideran que los niños, niñas y adolescentes deberían poder portar sus teléfonos en todo momento, ya que pueden tener responsabilidades familiares que varían de persona a persona, o deberían poder contactarse con sus familia en caso de emergencias.

Por otro lado, un estudio reciente encontró un correlación interesante: a más estricta la prohibición de celulares en las aulas más bajas las puntuaciones en la prueba PISA, lo que sugiere que es necesario explorar otros factores más allá de la distracción a la hora de pensar en prohibir los celulares.

Transformando los celulares en herramientas educativas

Los celulares y tablets, lejos de ser solo distracciones en el aula, tienen un enorme potencial como herramientas de aprendizaje. Integrarlos en el proceso educativo, con una metodología pedagógica adecuada, puede convertirlos en aliados del conocimiento.

Sin embargo, esto implica un cambio en las metodologías de enseñanza. No se trata de usar los dispositivos por usarlos, sino de convertirlos en recursos que favorezcan la participación activa, la colaboración y el aprendizaje significativo.

Aquí es donde la autonomía y la responsabilidad individual entran en juego. Los estudiantes deben aprender a autogestionarse y usar los dispositivos de forma responsable, discerniendo cuándo y cómo utilizarlos para su aprendizaje.

En este proceso, el acompañamiento desde los espacios educativos es fundamental. Los docentes deben ser guías que orienten a los estudiantes en el uso responsable de las tecnologías, brindándoles estrategias para aprovecharlas al máximo en su formación.

Transformar los celulares en herramientas educativas es un desafío que requiere un esfuerzo conjunto. Docentes, estudiantes, familias y autoridades deben trabajar en equipo para crear un ecosistema digital donde la tecnología se ponga al servicio del aprendizaje.

¿Prohibir o integrar los celulares en el aula?

No es tan simple. La clave está en encontrar un equilibrio que fomente un uso responsable de la tecnología para el aprendizaje. La salida está en buscar una integración responsable de la tecnología en el aula, con estrategias como las siguientes:

  • Fomentar un uso educativo de los celulares: Implementar proyectos de tecnología educativa, formación docente y estrategias de aprendizaje activo.
  • Establecer límites claros: Definir reglas de uso en el aula, horarios específicos y zonas donde se permite el uso de los celulares.
  • Promover la responsabilidad individual: Ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades de autogestión y uso responsable de la tecnología.
  • Considerar la diversidad: Adaptar las estrategias a las necesidades y contextos específicos de cada escuela y comunidad.

Foto: Ernesto Eslava from Pixabay.

Los invitamos a reflexionar sobre este tema crucial para la educación del presente y del futuro. ¿Cómo podemos aprovechar las ventajas de la tecnología sin que afecte negativamente el aprendizaje? La participación de toda la comunidad educativa es fundamental para encontrar soluciones creativas y efectivas.

Más: [Perspectivas 5.1] – ¡Prohíbanse los celulares en los colegios!

https://open.spotify.com/episode/4bJjn4kwc3TyokzXJ55s0l
Pueden escuchar el programa y suscribirse en Spotify, Apple Podcasts y en todas las plataformas de streaming.

Celulares en los colegios: ¿prohibir o integrar?

Autor: Julio César Mateus Publicado: abril 3, 2024

¿Son un problema los celulares en las aulas? ¿Deben prohibirse o más bien integrase? El debate no es simple, por un lado estas tecnologías puede ser herramientas educativas, por otro, podrían ser causantes de distracciones. En esta nota, ampliamos lo conversado en nuestro más reciente episodio del Podcast de Educación Mediática. ¿Lo escuchaste?

En un informe reciente de la UNESCO se concluyó que el uso excesivo de dispositivos electrónicos tiene consecuencias negativas en el rendimiento académico de los estudiantes. Los distraen de su aprendizaje, lo que afecta su concentración, memoria y comprensión. Sin embargo, ¿prohibir estas herramientas es la solución? ¿Qué se está haciendo en Perú y el mundo al respecto? ¿Cuál es la diferencia entre tecnología educativa y tecnología en la educación?

La prohibición en Perú y el mundo

A nivel internacional, la normativa sobre el uso de celulares en las aulas varia. La UNESCO indica que uno de cada cuatro países tiene leyes o políticas que lo restringen o prohíben. Bélgica, Francia y el Reino Unido son ejemplos recientes de países que han optado por la prohibición en las aulas. China, por su parte, lo prohibió hace más de dos años. En cambio, países como Finlandia apuestan por la integración responsable de estos dispositivos en el proceso educativo.

En el caso de Perú, un proyecto de ley que buscaba prohibir el uso de celulares en las escuelas no prosperó en 2023. Sin embargo, la pregunta sobre la prohibición se vuelve compleja en un país con una marcada desigualdad en el acceso y uso de las tecnologías. Esta pregunta solo aplicaría a una parte de la población estudiantil.

Argumentos a favor de la prohibición

¿Por qué prohibir los teléfonos en clase? Los argumentos de quienes están a favor de eliminar el uso de celulares son varios.

Diversos estudios y experiencias apuntan a que su uso puede facilitar el acoso escolar online, o ciberbullying. Otros consideran que la exposición continua y prolongada a pantallas afecta la salud física y mental. Por otro lado, puede exacerbar la desigualdad entre pares, viendo que no todos los estudiantes tienen celulares, o quizás no de la misma gama.

No obstante, el argumento más potente es el de la distracción y reducción de la atención en niños, niñas y adolescentes. Se sabe que en promedio, reciben alrededor de 100 notificaciones en el celular durante el horario escolar. Eso, junto a la cantidad y velocidad de información superficial a la que acceden los estudiantes los mantiene en un estado constante de intoxicación informativa, reduciendo sus capacidades de prestar atención a lo que sucede en su entorno.

Cabe destacar que la prueba PISA, que mide el rendimiento de los estudiantes a nivel mundial, ha experimentado la mayor caída de resultados desde su aplicación en el año 2000. Si bien la pandemia de COVID-19 ha contribuido a esta disminución, la caída en las puntuaciones de lectura, ciencias y matemáticas ya era evidente antes de 2018. Algunos se preguntan si el ingreso de las tecnologías al aula podría estar relacionado con este declive en el aprendizaje.

Para Catherine L’Ecuyer, la introducción de celulares y tablets en el aula ha otorgado a los estudiantes una libertad tal que internet y las redes se han convertido en un laberinto donde pierden su atención y criterio.

Foto de Triệu Thanh Tâm (Pexels).

Argumentos en contra de la prohibición

¿Qué dicen quienes creen que no debe prohibirse el uso de los celulares en clase? Bueno, eso depende. Hay quienes consideran que las prohibiciones no deben ser generalizadas, sino que cada docente debería tener la potestad de elegir cuándo y cómo pueden los estudiantes usar sus teléfonos.

A favor del uso de esta tecnología, se estima que tener acceso a ella es necesario para que los jóvenes están preparados para el futuro, viendo que la realidad actual ya es digital y ya depende de los celulares. Además, el acceso a la información en todo momento es una ventaja que, bien canalizada, puede hacer la diferencia en el desempeño y aprendizaje de los estudiantes.

También, hay quienes consideran que los niños, niñas y adolescentes deberían poder portar sus teléfonos en todo momento, ya que pueden tener responsabilidades familiares que varían de persona a persona, o deberían poder contactarse con sus familia en caso de emergencias.

Por otro lado, un estudio reciente encontró un correlación interesante: a más estricta la prohibición de celulares en las aulas más bajas las puntuaciones en la prueba PISA, lo que sugiere que es necesario explorar otros factores más allá de la distracción a la hora de pensar en prohibir los celulares.

Transformando los celulares en herramientas educativas

Los celulares y tablets, lejos de ser solo distracciones en el aula, tienen un enorme potencial como herramientas de aprendizaje. Integrarlos en el proceso educativo, con una metodología pedagógica adecuada, puede convertirlos en aliados del conocimiento.

Sin embargo, esto implica un cambio en las metodologías de enseñanza. No se trata de usar los dispositivos por usarlos, sino de convertirlos en recursos que favorezcan la participación activa, la colaboración y el aprendizaje significativo.

Aquí es donde la autonomía y la responsabilidad individual entran en juego. Los estudiantes deben aprender a autogestionarse y usar los dispositivos de forma responsable, discerniendo cuándo y cómo utilizarlos para su aprendizaje.

En este proceso, el acompañamiento desde los espacios educativos es fundamental. Los docentes deben ser guías que orienten a los estudiantes en el uso responsable de las tecnologías, brindándoles estrategias para aprovecharlas al máximo en su formación.

Transformar los celulares en herramientas educativas es un desafío que requiere un esfuerzo conjunto. Docentes, estudiantes, familias y autoridades deben trabajar en equipo para crear un ecosistema digital donde la tecnología se ponga al servicio del aprendizaje.

¿Prohibir o integrar los celulares en el aula?

No es tan simple. La clave está en encontrar un equilibrio que fomente un uso responsable de la tecnología para el aprendizaje. La salida está en buscar una integración responsable de la tecnología en el aula, con estrategias como las siguientes:

  • Fomentar un uso educativo de los celulares: Implementar proyectos de tecnología educativa, formación docente y estrategias de aprendizaje activo.
  • Establecer límites claros: Definir reglas de uso en el aula, horarios específicos y zonas donde se permite el uso de los celulares.
  • Promover la responsabilidad individual: Ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades de autogestión y uso responsable de la tecnología.
  • Considerar la diversidad: Adaptar las estrategias a las necesidades y contextos específicos de cada escuela y comunidad.

Foto: Ernesto Eslava from Pixabay.

Los invitamos a reflexionar sobre este tema crucial para la educación del presente y del futuro. ¿Cómo podemos aprovechar las ventajas de la tecnología sin que afecte negativamente el aprendizaje? La participación de toda la comunidad educativa es fundamental para encontrar soluciones creativas y efectivas.

Más: [Perspectivas 5.1] – ¡Prohíbanse los celulares en los colegios!

Pueden escuchar el programa y suscribirse en Spotify, Apple Podcasts y en todas las plataformas de streaming.

Escribe un comentario

  • Comentarios: 1
  • Valoraciones: 1
       

 

Publicaciones relacionadas

Cartilla para familias de estudiantes con Trastorn ...

Desde Educared, queremos compartir a las familias una guía muy útil elaborada por el Ministerio de Educación en alian ...

Educación más allá del aula: ¿Cómo atender a ...

Educación más allá del aula es un conjunto de conversatorios online organizado por Fundación Telefónica y Educared ...

Educared se une al portal “Aprendo en Casa” de ...

A través de Fundación Telefónica/Movistar y “la Caixa” Foundation se ha puesto a disposición del Ministerio de E ...