Brechas educativas y enfrentamiento de la desigualdad, por Hugo Díaz

El 19 de octubre comenzó el EnLightEd, con temas de mucha actualidad e interés para los educadores iberoamericanos. Una de las primeras sesiones trató el tema: Romper la brecha: la escuela digital contra la desigualdad.Fuemoderado por Alfredo Hernando, fundador de Escuela21, y como ponentes participaron Magdalena Brier, Directora General de Profuturo, Beatriz Morilla, Directora General de Empieza por Educar, Lucas Gortázar, Consultor educativo del Banco Mundial y Rosa María Llorente, Profesora del CEIP Ramiro Solans de Zaragoza.

La sesión comenzó analizando en qué consiste una escuela digital. Para Lucas Gortázar esta escuela es el proyecto que la emancipa, alimentado principalmente por las herramientas digitales que son las que ayudan a su transformación, a cambiar las rutinas, encontrar nuevas ventanas de aprendizaje. Magdalena Brier opina que la escuela digital busca enfrentar los retos del siglo XXI; sobre todo asegurar para los estudiantes las competencias que necesita y, para los docente, las capacidades para poderlas trasmitirlas. Beatriz Morilla piensa que es una escuela todavía en proceso de diseño pues implementarla requiere de competencias especiales, de mayor autonomía y aprovechar nuevas oportunidades que van apareciendo y deben trabajarse. Una de ellas es generar alianzas institucionales y entre países recurriendo a la cooperación horizontal. Las tecnologías digitales pueden acelerar la adquisición de las competencias transversales que crecen en necesidad.

La profesora Rosa María Llorente asegura que las tecnologías digitales están llamadas a convertirse en una herramienta fundamental de aprendizaje y de transformación de la escuela profundizando estrategias como las de personalización, el desarrollo de las competencias blandas, la persona como eje del proceso. Ciertamente que la meta de una escuela con mayor uso de la tecnología es un proceso que, dependiendo de los contextos, implicará mayor o menor tiempo de consolidación. Mayor en centros educativos como en el que trabaja, donde existe 28% de estudiantes cuyo medio de comunicación es el celular de alguno de los miembros del hogar. Pero lo tecnológico podria ser no lo importante sino, en contextos de mucha pobreza, necesidades como la alimentación. La experiencia muestra lo clave que resulta el seguimiento emocional de las familias. Con ellas, el profesorado del centro debe tener una comunicación permanente.

Un reto adicional de la escuela digital es ser inclusiva, sobre todo en contextos desfavorecidos. No basta que en los hogares exista una laptop o tableta, sino que teniéndola, existan las competencias para su buen uso. No se puede romper la brecha digital sin asegurar el buen uso de sus herramientas, sin saber como administrar bien el tiempo de trabajo digital. Allí la escuela puede puede jugar un rol trascendente; por un lado, promoviendo que allí donde haya carencia de este equipamiento o de capacidades, se preste la ayuda correspondiente realizando un acompañamiento técnico a las familias.  

Una brecha de la que poco se habla es de la brecha entre escuelas que también incide en las desiguadades de resultados educativos. Para reducir esa brecha es necesario que surja la figura del líder, de aquel que facilita que la institución asimile y acompañe los cambios. Es verdad que para ello, en países como el Perú, requiere que la autonomía de las escuelas sea mayor, que ayude justamente a reducir las diferencias de desarrollo e impulsar la capacidad creativa y de innovación en el nivel local.

Precisamente uno de los objetivos del Proyecto de Educación Digital promovido por Profuturo que se ejecuta en varios países del mundo es calificar a docentes, estudiantes y padres de familia para utilizar de manera adecuada la tecnología, las plataformas disponibles y lograr las innovaciones necesarias que conduzcan a enseñar y aprender de manera diferente. Los contenidos digitales para el aprendizaje que la Fundación Telefónica tiene disponibles se han puesto a disposición de quien quiera aprovecharlo.

El Panel enfatizó la importancia de un plan de desarrollo digital en las escuelas y que las políticas para el edificio escolar no son las únicas ni suficientes para un contexto como el actual y el que se viene. Se necesitan otras políticas de orden social como las de alimentación, salud, desarrollo local, apoyo psicológico, entre otras. Sin ellas se hace muy difícil para superar las dificultades de aprendizaje.

Pero superar las dificultades de aprendizaje también significa definir como puede ayudar la tecnología a renovar el currículo académico y muchas veces poco planificado y excesivo en contenidos. Ello pasa por el diseño de reforma de las competencias necesarias para que el docente pueda realizar su función. Igualmente, por tener conocimiento claro del tipo de aprendizajes desarrollados durante la pandemia que podrían ser vitales para el futuro y cuales, en el entender de profesores y estudiantes, podrían ser prescindibles o trasmitidos de manera distinta.

Una pregunta no menos importante planteada en el Panel fue si las familias han sido aliadas o un obstáculo en el proceso educativo experimentado durante el desarrollo de la pandemia. En general voluntad por parte de la mayoría de las familias ha existido, pero no siempre sus condiciones económicas, de nivel educativo de facilidades para el estudio en el hogar ayudan a una mejor contribución. Si ha sido relevante que quizá por primera vez muchos padres hayan podido observar cómo se produce la relación entre el profesor y su hijo y los esfuerzos que realizan los primeros para que los segundos aprendan. También se desprende de lo vivido durante la pandemia, lo importante que puede ser para las escuelas contar con un buen sistema de información que ayude a los padres y a la comunidad en general a comprender la compleja realidad que se vive muchas veces en las escuelas y que no es necesariamente comprendida. En general, hay que digitalizar la gestión y sus procesos fundamentales.

Estos y otros debates ofrece el EnLightEd que sumados son, a no dudarlo, un rico insumo para la formulación de las políticas educativas que los países están empeñados en formular e implementar.   

Suscríbete
close slider
Suscríbete a Nuestro Boletín

 

Loading
X