#InteligenciaArtificial #Prompt #Prompting
Laguna El Ocanal, Cerro de Pasco
Cada vez más docentes usamos Inteligencia Artificial Generativa (IAG) para apoyarnos al redactar informes, diseñar actividades, construir rúbricas o preparar materiales. Y sí, ayuda muchísimo… pero hay algo que a veces perdemos de vista: no basta con «pedir algo». Si el pedido es vago, el resultado también lo será.
La interacción con la IAG funciona, en realidad, como un diálogo educativo. Igual que con nuestros estudiantes: cuando damos instrucciones confusas, las respuestas no siempre van en la dirección que esperamos. Por eso, antes de escribir un prompt necesitamos tener claro qué queremos lograr. Parece obvio, pero piensa en la cantidad de veces que solicitas algo a un LLM (ChatGPT, Meta, Copilot, etc.), sin haber definido previamente el objetivo. ¿Te ha pasado?
El objetivo es la brújula de todo el proceso y para que este diálogo con la IAG sea más efectivo, necesitamos un flujo de trabajo lógico que oriente nuestro pedido de inicio a fin, para no perdernos en el cambio.
Te invito a darle play a este video.
Observa este flujograma y esta herramienta práctica para formular mejores prompts: el modelo ORITA. Ambos funcionan muy bien para potenciar tu inteligencia docente (Sulmont, 2025).

Sulmont, L. (2025). Flujo de trabajo [Imagen generada con inteligencia artificial - Napkin].
Cuando pedimos ayuda a una herramienta de IAG, podemos seguir este flujo de trabajo:
| Fase | Descripción |
| Selecciona | Todo empieza con un objetivo concreto. Mientras más claro tengamos el propósito, más fácil será formular la solicitud. Por ejemplo: redactar un informe, planificar una sesión, etc. Para atender esta solicitud necesitamos reunir información clave (documentos, textos, informes, etc.) para que la inteligencia artificial nos ayude a procesar. La IAG crea a partir de datos relevantes que hemos seleccionado o curado previamente. De lo contrario: «de la nada, no sale nada». |
| Procesa | Aquí está el corazón del proceso. La IAG responde según la calidad de nuestra solicitud. Si el mensaje es vago, el resultado también lo será. En cambio, si damos un objetivo, rol, información, tareas y realizamos un diálogo crítico hasta ajustar el resultado, la respuesta mejora de manera notable. Para ayudarte en esta etapa, puedes usar el modelo ORITA, que veremos en un momento. |
| Interpreta | La IAG no entrega productos «terminados». Necesitamos leer, analizar, ajustar, cuestionar y pedir mejoras. Esta es la etapa que requiere de sentido crítico y ético para verificar los datos, la coherencia en el resultado y realizar ajustes. Aquí ocurre el verdadero «promoting»: vas dialogando, afinando y co-construyendo el resultado. |
| Comunica | Cuando el producto ya responde claramente al objetivo, lo usas, compartes o difundes. Y, cuando corresponda, recuerda citar la herramienta que te apoyó. |
Este flujo no es tecnológico, sino pedagógico. Se alinea con lo que usualmente hacemos como docentes: planificar, tomar decisiones, evaluar, reflexionar y mejorar.
No siempre obtenemos lo que esperamos. Y suele pasar por algo muy simple: el pedido fue incompleto o vago. Por ejemplo: «Propón una actividad para el día del Logro».
La IAG puede responder… pero seguramente, en este caso, las ideas serán genéricas, poco contextualizadas y, finalmente, de escasa ayuda. No es que «la IAG falle», sino que la instrucción estuvo incompleta.
| O - Objetivo | R - Rol y contexto | I - Información | T - Tarea | A - Ajustes |
| Define qué quieres lograr. No solo «qué producto», sino con qué intención pedagógica. | Indica a la IAG quién es en esta situación (docente, especialista, tutor, etc.) y describe brevemente el contexto educativo. | Tema, competencia, nivel, enfoque, duración, criterios, formato, tono, público, etc. | Explica con claridad qué necesitas que produzca: actividad, rúbrica, informe, tabla, guía, etc. | Pide mejoras: profundizar, simplificar, revisar, adaptar… porque el trabajo no termina en el primer intento. |
Cuando usamos ORITA, dejamos de improvisar instrucciones y empezamos a diseñarlas. Es lo mismo que hacemos cuando planificamos una clase: anticipamos condiciones para que el aprendizaje ocurra.
| Elemento | Contenido del Prompt |
| O - Objetivo | Diseñar un programa participativo para el Día del Logro donde los estudiantes muestren evidencias de aprendizaje en Comunicación y Matemática. |
| R - Rol y contexto | Actúa como docente de 6.º grado en una escuela pública. Participarán estudiantes con niveles diversos de desempeño y algunas familias. |
| I - Información | El evento dura 60 minutos. Queremos priorizar: inclusión, participación activa, bienestar emocional y evidencias auténticas de aprendizaje. Los estudiantes presentarán producciones y resolverán problemas en vivo. Se espera la asistencia de directivos y familias.(Adjunta la información que haga falta: la lista de estudiantes, el reporte de resultados, etc.) |
| T - Tarea | Propón una agenda que incluya: • Bienvenida breve y motivadora • Estaciones de aprendizaje • Participación de estudiantes como mediadores • Momentos de reconocimiento • Cierre participativo Incluye: recursos necesarios, organización del espacio, roles de los estudiantes, criterios simples de observación para las familias y mensajes clave sobre el sentido del Día del Logro. |
| A - Ajustes | Sugiere adaptaciones si el grupo es numeroso o si hay estudiantes con necesidades educativas especiales. Luego, resume la propuesta en una versión breve para enviar por WhatsApp a las familias. |
El resultado cambia completamente. Ya no es una idea suelta, sino una propuesta pedagógica lista para adaptar a tu contexto. «Copia el prompt» y pruébalo. Realiza todos los ajustes que sean necesarios.
Usar IAG de manera responsable implica tener pensamiento crítico y ética, además de mantener el cuidado y la verificación adecuada. La tecnología no decide por nosotros. Solo organiza, sintetiza y propone. El juicio pedagógico sigue siendo humano.
Y hay algo más: la IAG nos devuelve tiempo. La clave es proteger ese tiempo para lo que realmente importa.
La IAG puede ser una gran aliada si aprendemos a conversar estratégicamente con ella. El flujo de cuatro pasos y el modelo ORITA nos ayudan a ordenar el proceso, evitar improvisaciones y obtener respuestas más pertinentes.
No se trata de «dominar la tecnología», sino de fortalecer nuestra inteligencia pedagógica y ponerla al servicio del aprendizaje.
Comparte tus reflexiones en la comunidad de Educared.

Música original: Adriel Calvelo
Filmación: Sergio Paris
Locución y edición: Lea Sulmont
Enlaces de interés
Sulmont, L. (2025). Potencia tu inteligencia docente. Aprende a crear prompts con IA. Libut
#InteligenciaArtificial #Prompt #Prompting
Laguna El Ocanal, Cerro de Pasco
Cada vez más docentes usamos Inteligencia Artificial Generativa (IAG) para apoyarnos al redactar informes, diseñar actividades, construir rúbricas o preparar materiales. Y sí, ayuda muchísimo… pero hay algo que a veces perdemos de vista: no basta con «pedir algo». Si el pedido es vago, el resultado también lo será.
La interacción con la IAG funciona, en realidad, como un diálogo educativo. Igual que con nuestros estudiantes: cuando damos instrucciones confusas, las respuestas no siempre van en la dirección que esperamos. Por eso, antes de escribir un prompt necesitamos tener claro qué queremos lograr. Parece obvio, pero piensa en la cantidad de veces que solicitas algo a un LLM (ChatGPT, Meta, Copilot, etc.), sin haber definido previamente el objetivo. ¿Te ha pasado?
El objetivo es la brújula de todo el proceso y para que este diálogo con la IAG sea más efectivo, necesitamos un flujo de trabajo lógico que oriente nuestro pedido de inicio a fin, para no perdernos en el cambio.
Te invito a darle play a este video.
Observa este flujograma y esta herramienta práctica para formular mejores prompts: el modelo ORITA. Ambos funcionan muy bien para potenciar tu inteligencia docente (Sulmont, 2025).

Sulmont, L. (2025). Flujo de trabajo [Imagen generada con inteligencia artificial – Napkin].
Cuando pedimos ayuda a una herramienta de IAG, podemos seguir este flujo de trabajo:
| Fase | Descripción |
| Selecciona | Todo empieza con un objetivo concreto. Mientras más claro tengamos el propósito, más fácil será formular la solicitud. Por ejemplo: redactar un informe, planificar una sesión, etc. Para atender esta solicitud necesitamos reunir información clave (documentos, textos, informes, etc.) para que la inteligencia artificial nos ayude a procesar. La IAG crea a partir de datos relevantes que hemos seleccionado o curado previamente. De lo contrario: «de la nada, no sale nada». |
| Procesa | Aquí está el corazón del proceso. La IAG responde según la calidad de nuestra solicitud. Si el mensaje es vago, el resultado también lo será. En cambio, si damos un objetivo, rol, información, tareas y realizamos un diálogo crítico hasta ajustar el resultado, la respuesta mejora de manera notable. Para ayudarte en esta etapa, puedes usar el modelo ORITA, que veremos en un momento. |
| Interpreta | La IAG no entrega productos «terminados». Necesitamos leer, analizar, ajustar, cuestionar y pedir mejoras. Esta es la etapa que requiere de sentido crítico y ético para verificar los datos, la coherencia en el resultado y realizar ajustes. Aquí ocurre el verdadero «promoting»: vas dialogando, afinando y co-construyendo el resultado. |
| Comunica | Cuando el producto ya responde claramente al objetivo, lo usas, compartes o difundes. Y, cuando corresponda, recuerda citar la herramienta que te apoyó. |
Este flujo no es tecnológico, sino pedagógico. Se alinea con lo que usualmente hacemos como docentes: planificar, tomar decisiones, evaluar, reflexionar y mejorar.
No siempre obtenemos lo que esperamos. Y suele pasar por algo muy simple: el pedido fue incompleto o vago. Por ejemplo: «Propón una actividad para el día del Logro».
La IAG puede responder… pero seguramente, en este caso, las ideas serán genéricas, poco contextualizadas y, finalmente, de escasa ayuda. No es que «la IAG falle», sino que la instrucción estuvo incompleta.
| O – Objetivo | R – Rol y contexto | I – Información | T – Tarea | A – Ajustes |
| Define qué quieres lograr. No solo «qué producto», sino con qué intención pedagógica. | Indica a la IAG quién es en esta situación (docente, especialista, tutor, etc.) y describe brevemente el contexto educativo. | Tema, competencia, nivel, enfoque, duración, criterios, formato, tono, público, etc. | Explica con claridad qué necesitas que produzca: actividad, rúbrica, informe, tabla, guía, etc. | Pide mejoras: profundizar, simplificar, revisar, adaptar… porque el trabajo no termina en el primer intento. |
Cuando usamos ORITA, dejamos de improvisar instrucciones y empezamos a diseñarlas. Es lo mismo que hacemos cuando planificamos una clase: anticipamos condiciones para que el aprendizaje ocurra.
| Elemento | Contenido del Prompt |
| O – Objetivo | Diseñar un programa participativo para el Día del Logro donde los estudiantes muestren evidencias de aprendizaje en Comunicación y Matemática. |
| R – Rol y contexto | Actúa como docente de 6.º grado en una escuela pública. Participarán estudiantes con niveles diversos de desempeño y algunas familias. |
| I – Información | El evento dura 60 minutos. Queremos priorizar: inclusión, participación activa, bienestar emocional y evidencias auténticas de aprendizaje. Los estudiantes presentarán producciones y resolverán problemas en vivo. Se espera la asistencia de directivos y familias.(Adjunta la información que haga falta: la lista de estudiantes, el reporte de resultados, etc.) |
| T – Tarea | Propón una agenda que incluya: • Bienvenida breve y motivadora • Estaciones de aprendizaje • Participación de estudiantes como mediadores • Momentos de reconocimiento • Cierre participativo Incluye: recursos necesarios, organización del espacio, roles de los estudiantes, criterios simples de observación para las familias y mensajes clave sobre el sentido del Día del Logro. |
| A – Ajustes | Sugiere adaptaciones si el grupo es numeroso o si hay estudiantes con necesidades educativas especiales. Luego, resume la propuesta en una versión breve para enviar por WhatsApp a las familias. |
El resultado cambia completamente. Ya no es una idea suelta, sino una propuesta pedagógica lista para adaptar a tu contexto. «Copia el prompt» y pruébalo. Realiza todos los ajustes que sean necesarios.
Usar IAG de manera responsable implica tener pensamiento crítico y ética, además de mantener el cuidado y la verificación adecuada. La tecnología no decide por nosotros. Solo organiza, sintetiza y propone. El juicio pedagógico sigue siendo humano.
Y hay algo más: la IAG nos devuelve tiempo. La clave es proteger ese tiempo para lo que realmente importa.
La IAG puede ser una gran aliada si aprendemos a conversar estratégicamente con ella. El flujo de cuatro pasos y el modelo ORITA nos ayudan a ordenar el proceso, evitar improvisaciones y obtener respuestas más pertinentes.
No se trata de «dominar la tecnología», sino de fortalecer nuestra inteligencia pedagógica y ponerla al servicio del aprendizaje.
Comparte tus reflexiones en la comunidad de Educared.

Música original: Adriel Calvelo
Filmación: Sergio Paris
Locución y edición: Lea Sulmont
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Sulmont, L. (2025). Potencia tu inteligencia docente. Aprende a crear prompts con IA. Libut
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Muy interesante la información de otra manera ya no razonaríamos el facilismo nos volvería dependientes y sin capacidad de ser tú mismo tus ideas y pensamientos dejarían de pertenecerte.