La competencia 28 y la Identidad Digital

La competencia 28 “Se desenvuelve en entornos virtuales generados por TIC” del Currículo Nacional de Educación Básica (CNEB), tiene como primera capacidad “la personalización de los entornos virtuales”, esta busca desarrollar habilidades de organización sobre el espacio virtual que le permitan analizar al estudiante que elementos responden a sus necesidades, intereses, estilos de aprendizaje, cultura entre otras características y al organizarlos pueda aprender efectivamente.

Como revisamos en artículos anteriores “Un entorno virtual es un espacio digital por lo general alojado en la Web (Ciberespacio), que contiene un conjunto de herramientas informáticas que posibilitan diversas interacciones como conversar, leer documentos, realizar ejercicios, formular preguntas, publicar fotografías, editar videos, trabajar en equipo… etc. Todo ello de forma simulada sin que medie una interacción física entre los participantes”.  Y desde el momento que se interactúa en un entorno digital, ya sea a través del celular o una computadora para enviar un mensaje, compartir una foto, conversar con amigos por las redes sociales o buscar información; ya se está inmerso en el mundo digital y el estudiante empieza a dejar una huella en la red. Con el tiempo esta huella dejada configurará su identidad digital.

En este sentido el CNEB nos da un alcance sobre el concepto de identidad digital: “Es una actividad que desarrolla una persona según su sistema de valores, su cultura y su personalidad. Esta personalización se manifiesta a través de un conjunto de rasgos particulares que identifican a una persona (o grupo) y definen su identidad digital en los entornos virtuales”. (CNEB, 2016, p.244). Este concepto se complementa con la descripción que hace la Ley de Gobierno Digital del estado peruano que en su artículo diez: “La identidad digital es aquel conjunto de atributos que individualiza y permite identificar a una persona en entornos digitales”. De esta forma podemos reconocer que las huellas dejadas al interactuar con el entorno irán modelando identidad en la red con la cual se identifica al estudiante, por lo que es necesario formar conciencia en nuestros educandos sobre cómo construir una identidad digital positiva a la vez que personaliza su entorno virtual para responder a sus necesidades de aprender y ser.

En el proceso de desarrollo de la primera capacidad, el estudiante debe comprender que su identidad digital es la imagen virtual que se va creando de su persona, en función de lo que comparte en el entorno virtual (gustos, datos personales, opiniones, etc.), pero también de lo que otros comparten sobre él (fotos etiquetadas, comentarios, etc.).

También debe descubrir a lo largo de su formación que la identidad responde a una serie de características:

Parafraseando a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) responde a:

Un carácter Social. La persona proyecta su personalidad en la Red, en especial en las redes sociales y partir de esa proyección se da el reconocimiento de los demás, considerando que no es necesario llegar a comprobar si esa identidad es real o no.

Subjetiva. Depende de la percepción del otro y se forma través de las informaciones que genera la persona al manipular su entorno virtual.

Valiosa. La propia actividad en el entorno virtual genera capital informacional que puede ser empleado para establecer relaciones personalizadas y para tomar decisiones en las relaciones con las personas, con un mayor grado de confianza.

Indirecta. No permite conocer a la persona directamente sino las referencias publicadas de esa persona.

Compuesta. La identidad digital se construye por las aportaciones de la misma persona y también por otras personas sin la participación o consentimiento del mismo.

Real. La información generada en el espacio virtual puede producir efectos positivos y negativos en el mundo real.

Contextual. En función del contexto, es importante valorar la necesidad o no de mantener identidades separadas o múltiples identidades digitales al manipular nuestro espacio virtual, ya que la divulgación de información en un contexto erróneo puede tener un impacto negativo en nuestra identidad digital. Esto permite tener más autonomía.

Dinámica. La identidad digital no es una foto fija, sino que está en constante cambio o modificación.

REFERENCIAS

Rundle, M., Blakley, B., Broberg, J., Nadalin, A., Olds, D., Ruddy, M., … & Trevithick, P. (2008). At a crossroads:“Personhood” and digital identity in the information society. No. JT03241547, OECD29.

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