¿Educar es “curar contenido”?

Curar contenido consiste en seleccionar y comentar contenido proveniente de diferentes fuentes, teniendo en cuenta su originalidad, reputación y veracidad. Por ejemplo: noticias, artículos, imágenes y cualquier mensaje que encontremos en los medios. De esta forma, el curador de contenidos actúa como lo haría el “discjockey” o DJ para una radio, como un chef en su cocina, o en términos educativos, como los maestros en la creación y diseño de currículos de estudios. ¿Qué beneficios tiene y en qué ámbitos es útil?

En tiempos de exceso de información, inmediatez de transmisión de datos y noticias falsas, la curación de contenido toma un lugar importante en los entornos digitales. Teniendo en cuenta que existe demasiado por ver en la web, es necesario enfocarse con mayor ahínco en la gestión de la información presente. La curación de contenido se emplea desde sitios de internet especializados (como este blog) hasta los perfiles de celebridades y políticos en redes sociales, e incluso, nuestras propias cuentas sociales.

Si bien es ideal, generar nuevas piezas de datos no siempre se cuenta con el tiempo y recursos necesarios. La ventaja de esta actividad es que ahorramos el gasto de energía y trabajo en crear contenido interesante o novedoso. Del mismo modo, ayuda a crear alianzas o posicionarnos en el entorno en el que queremos estar presentes. Asimismo, no siempre estamos a la vanguardia de cuanto tema o conocimiento aparezca. Por lo tanto, es vital apoyarnos en información creada por expertos en sus respectivas áreas.

¿Qué rol tiene la curación de contenidos en la educación? Justamente, orientar los contenidos en línea hacia aprendizajes positivos y útiles puede ayudar a una mejor experiencia y crecimiento de los estudiantes y profesores. Tengamos en cuenta que hoy, más que enfatizar el aprendizaje memorístico, debemos enfocarnos en desarrollar habilidades de gestión y búsqueda. Los trabajos de investigación, por ejemplo, son un ejercicio de curación de contenido excelente. ¿Qué fuentes son fiables? ¿Qué puedo agregar a lo que ya se ha dicho?

A tomar en cuenta: la curación de contenido no solamente se refiere a la recolección de fuentes, sino al comentario y aporte que podemos hacer en base a esta selección.

Más sobre curación de contenido: El fenómeno de los booktubers: ¿qué podemos aprender los educadores?

“Corremos el riesgo de que la información de calidad deje de ser un bien público”, entrevista a Sílvia Majó-Vázquez, del Reuters Institute

Por: Julio César Mateus (@juliussinmundo)

Sílvia Majó-Vázquez es investigadora postdoctoral en el Instituto Reuters de la Universidad de Oxford. Sus áreas de trabajo incluyen el comportamiento de las audiencias, la estructura de las noticias digitales y los roles de los medios de comunicación en ese contexto. En esta entrevista nos explica cómo vienen cambiando las prácticas informativas y qué riesgos enfrenta la privatización de la información y el auge de noticias falsas.

Hoy tenemos muchas fuentes de noticias. ¿Esto ha beneficiado la pluralidad informativa o seguimos consumiendo los mismos medios?

Si hablamos de Internet, nuestros datos confirman que sí existen dietas informativas más diversas entre segmentos específicos de la población. Los medios que existían antes de Internet siguen atrayendo la mayoría de la audiencia. Sin embargo, Internet da lugar a dietas en las que también se incluyen los medios digitales que no tienen una versión offline, y los “medios nicho”, aquellos que además de haber nacido en Internet tocan temas muy específicos como el medio ambiente, la política parlamentaria o los desarrollos tecnológicos. En nuestros estudios vemos además que estas dietas más diversas tienen efectos positivos, como repercutir en una agenda pública más diversa.

¿Cómo podemos explicar esta pluralidad de consumo informativo?

Para explicar esta diversificación hay que tener en cuenta cómo la gente accede a las noticias ahora. Según datos del Reuters Institute el 23% de la audiencia online usa principalmente las redes para acceder a las noticias. Sabemos que el consumo de noticias en redes sociales, especialmente en Twitter, pero también en Facebook, es más diverso de lo que se tiende a pensar. Esto se explica, entre otros motivos, primero porque en redes sociales la gente tiende a tener relaciones más diversas que en el mundo físico, y por lo tanto también accede a noticias, recomendadas por estos contactos, más diversas. Otro motivo es que en las redes sociales la audiencia es menos hábil a la hora de identificar las fuentes de información y puede acabar consumiendo noticias de un medio que a priori no compraría en el kiosko o no vería en televisión.

Puedes conocer más sobre Silvia en su página web o en este enlace del Reuters Institute.
Sílvia estudió Periodismo, tiene un Máster en Análisis político y un Doctorado en Sociedad de la Información y el Conocimiento.

¿Cuáles son los medios sociales más importantes para el consumo de noticias? Ahora la tendencia es que este consumo se haga más “invisible” a través de los medios de mensajería como Whatsapp. 

Las redes sociales, principalmente Facebook, representan la principal entrada a noticias para el 23% de la audiencia. Junto con los buscadores (24%), como Google, y los agregadores (6%), son ya la principal entrada a noticias en Internet por delante del acceso directo (32%). Sin embargo, como dices, el consumo a través de aplicaciones de mensajería crece. Según nuestros datos, un 15% de la población ya consume noticias por Whatsapp –media de 12 países incluyendo España, Estados Unidos o Italia–.

¿Qué peligros nos trae el auge del consumo de noticias a través de aplicaciones de mensajería

Los retos de esta nueva realidad son muchos, pero lo más preocupante es que los investigadores estamos muy limitados a la hora de estudiar qué está pasando. ¿Cómo consumen los ciudadanos noticias en Whatsapp? ¿Qué tipo de noticias consumen y quién las produce? Preguntas como estas y otras no las podemos responder con datos observados porque no podemos acceder a estos espacios –por ser privados, a diferencia de otras redes sociales–.

La suscripción pagada a medios informativos está creciendo. ¿A qué se debe? 

En efecto, crece el porcentaje de gente que estaría dispuesta a donar a un medio de comunicación. Por ejemplo en España el 28%, según el Digital News Report, estaría dispuesto a hacerlo. Sin embargo, actualmente, solo alrededor de un 2 o 3% dona dinero a un medio de comunicación. Son los más jóvenes, menores de 45 años, los más dispuestos a contribuir económicamente a la actividad de un medio. Los motivos, según los datos del Reuters Institute, son variados, pero tienen en común la toma de consciencia que la buena información tiene un coste. Frente al auge de las noticias falsas, una parte de la audiencia es consciente de que los medios de calidad, necesitan ser financiados para elaborar información. Los ciudadanos además expresan su temor a que solo una parte de la población, aquella que puede pagar subscripciones a medios de calidad, pueda tener información confiable.

¿Hay un riesgo de privatizar el derecho a la información?

Corremos el riesgo de que la información de calidad deje de ser un bien público al alcance de todo el mundo en Internet. Justamente Alan Rusbridger, el exeditor de The Guardian en el Reino Unido, habla de esto en su último libro. Y hace un alegato para seguir garantizando que los ciudadanos, todos, puedan acceder a información de calidad.

Otro asunto que preocupa es el de las noticias falsas, que hoy parece una práctica estándar en procesos electorales y políticos. ¿Cómo reaccionan los medios al respecto?

Los medios de los países que recientemente han vivido elecciones importantes han hecho un gran trabajo para combatir la difusión de noticias falsas. México lanzó Verificado en 2018; en Brasil lanzaron Comprova antes de la victoria de Bolsonaro. Mucho antes en Francia ya se había lanzado CrossCheck, en 2016, para hacer frente a las noticias falsas que iban a aparecer durante las elecciones presidenciales. A estos esfuerzos se unen las propias iniciativas internas de cada medio para formar a sus periodistas y fortalecer sus sistemas de defensa frente a la difusión de noticias falsas. Y también, las iniciativas como FirstDraft para dotar a periodistas de todo el mundo de formación y herramientas para hacer frente a este problema real o el incremento de fact-checkers independientes que están haciendo un trabajo muy necesario. En España un ejemplo sería el caso de Maldito Bulo.

Antes de Internet las organizaciones periodísticas eran las responsables de verificar y contrastar las fuentes. Ahora somos los propios usuarios los que cumplimos esas tareas. ¿Qué opina sobre esto?

La alfabetización mediática debería haber formado parte de los currículos educativos desde hace mucho tiempo. Ya antes de Internet. Ahora, se toma más consciencia de su importancia, y esto es algo positivo. Sin embargo la sofisticación de las estrategias de desinformación en Internet, lo que se conoce como deep fakes, nos obliga a redoblar los esfuerzos para formarnos todos. Y es importante que se tome consciencia real desde el sector público de la necesidad de abordar este problema con recursos y a través de la educación reglada y no reglada.

Puedes conocer más sobre Silvia Majó-Vázquez en este enlace del Reuters Institute. 

Héroes del Silencio: los programas que todos piden y pocos conocen

Por: Rodrigo Chávez Terrones (*)

“Nunca hay nada bueno en la TV peruana”. Esa es la frase común que escuda nuestro consumo de producciones extranjeras o nuestra indiferencia hacia la señal de TV nacional abierta. Después de todo, ¿qué de valor podemos encontrar en el sancochado de magazines de chismes y espectáculos, noticieros sangrientos, realities con jóvenes de hipertrófica musculatura y ficciones escritas sin el más mínimo tino o sentido narrativo?

Sin embargo, a pesar de este aciago panorama, formar una dieta mediática de valor recurriendo a nuestros contenidos nacionales no es imposible, ya que existen varias propuestas que buscan sobresalir del vaho de mediocridad de la señal abierta tradicional ofreciendo a los espectadores contenidos valiosos, creativos y que resalten lo mejor que los peruanos tienen para ofrecer a nivel artístico y cultural.

Dicho de otro modo, se puede decir que existen en el país programas televisivos que ofrecen todo lo que el público demanda, pero este no los consume.

Esta paradoja puede estar motivada por la carencia de información. Todos sabemos de los productos de calidad media o baja que la TV nacional ofrece porque hablamos de ellos con ahínco (para criticarlos o halagarlos, según el caso), pero dejamos de lado los productos de valor, evitando que más gente sepa de ellos y acceda a consumirlos.

Nuestro consumo diario de televisión local está marcado por la fagotización de la vida personal de las estrellas de los programas del propio canal, mezclada con la promoción regular que se les da. Así, nuestro consumo inicia durante la mañana con los programas de espectáculos, donde se exhiben las acciones virtuosas o reprobables de los protagonistas de los programas y realities del canal. Al medio día se emiten reportajes y notas promocionales sobre las series, repasos de episodios y un poco más de la vida personal de las estrellas antes expuestas. Por la tarde, un colchón de programas de relleno abre paso a los realities, donde vemos en acción a las personas, cuyas vidas privadas ya conocemos al detalle. Finalmente, pasamos al bloque de horario estelar y se consumen las ficciones promocionadas a lo largo del día.

Toda una maquinaria mediática dispuesta y diseñada para devorar sus propios productos y crear “contenidos nuevos” que alimenten la parrilla diaria como anticipo a la emisión de un nuevo episodio. Quienes consumen estos contenidos se ven gratificados por este bombardeo constante de información, mientras que quienes los critican, consumen el bombardeo para tener con qué reprocharlos.

Este escenario valida la hipótesis previamente expuesta sobre la falta de información sobre buenos productos televisivos locales y el poco espacio que hay en los medios para compartir su existencia con el público. Es por ello que a continuación se enumera un breve listado de contenidos nacionales que satisfacerán el “hambre de buena TV local” que muchos espectadores exigen. Todos son parte de la parrilla de Canal IPe, canal de señal pública miembro de la familia de Tv Perú y una apuesta por brindar contenido infantil, juvenil y joven adulto de calidad a los hogares de los peruanos.

Estos son los héroes del silencio, algunos de los programas que muchos piden, pero pocos ven:

Programas Infantiles

  • Había Tal Vez es un programa de animación y live action en el cual seguimos la historia de una niña llamada Lua. Cada noche, para sentirse más segura, ella se transporta a un cuarto imaginario en donde se encuentra con Otto, un ser milenario, con el cual descubrirá maravillosas historias que la harán más fuerte y la empoderarán frente a la adversidad a través de una dinámica similar a la de “El Narrador de Cuentos”.
  • Martina y Rigoberto es un hito especial, al ser un programa de animación stop-motion en plastilina donde dos niños de 10 años de edad se hacen preguntas sobre la vida. Estas grandes preguntas los llevan a cuestionarse sobre lo ya establecido y a plantear diversas hipótesis sobre cómo deberían ser las cosas para vivir en un mundo mejor. Un chapuzón a la mente de los niños para entender cómo es que ellos perciben el mundo que los rodea.

  • Viajes de Papel es un micro-programa que mezcla el live action y la animación tradicional. En él, niños presentan su cuento favorito y comienzan a contárselo a los espectadores, acompañados de ilustraciones y animaciones que grafiquen lo que vemos. La herramienta ideal para incentivar la lectura de cuentos de autores peruanos.

Programas juveniles

  • Acción voluntaria: Un vistazo al trabajo de chicas y chicos peruanos que forman parte de programas de voluntariado. Aquí se podrán conocer sus motivaciones y modos de trabajo, así como los sacrificios y recompensas que cada proyecto representa para ellos.
  • Baqueta y claqueta: Un programa donde se pueden descubrir los videoclips musicales más recientes de artistas peruanos, acompañados de datos e información nueva sobre las bandas y artistas locales de todos los géneros.
    Ciencia en esencia: Programa científico donde se le da voz a los hombres y mujeres de ciencia peruanos para que compartan sus descubrimientos con el público, así como las causas detrás de los fenómenos naturales de una manera sencilla y entretenida.
  • Cortos IPe: Espacio dedicado al séptimo arte. Aquí, jóvenes y experimentados realizadores audiovisuales comparten sus opiniones sobre sus cortometrajes. Una ventana única al jóven talento audiovisual local.
  • Creaturas: La oportunidad perfecta para conocer a directores de cine peruanos y a sus equipos de rodaje. Anécdotas, experiencias, motivaciones, retos y dificultades al momento de realizar una película son compartidos en este programa con todo el público.
  • Hacedores: Una ventana a la vida de los peruanos con oficios singulares y únicos que pueden pasar desapercibidos en el día a día. En este programa, se pueden conocer sus ideas, proyectos, formas de pensar y de vivir.
  • Inéditos: Magazine cultural conducido por Patricia Barreto quien, junto a sus dos jóvenes noteros, explora distintos temas de interés para jóvenes peruanos y presenta historias que los motiven a siempre ser la mejor versión de sí mismos.

Y la lista puede continuar si ampliamos los horizontes a los otros programas dentro de la señal de Tv Perú.

Lejos del incentivo perverso del rating, la señal pública se erige como una almenara de esperanza para espectadores que deseen crear una dieta mediática basada en el valor de los contenidos y las historias que se comparten en cada programa y no en la maquinaria caníbal diseñada por la señal abierta para exhibir la vida privada de sus estrellas. Esta tarea es felizmente impulsada y compartida por quienes dirigen la señal pública, como leímos tiempo atrás en este mismo blog.

Cae en nosotros la responsabilidad de superar el ruido de lo malo y mediocre para lograr que estos contenidos televisivos de calidad puedan tener su justo lugar en nuestra dieta audiovisual.

 

Rodrigo Chávez(*) Rodrigo es comunicador audiovisual graduado en la Universidad de Lima, actor y guionista. Su cuenta de Twitter es @rcterrones

[Video] Dieta mediática y burbuja informativa

La gastronomía es un tema imprescindible para los peruanos. La defendemos con orgullo y discutimos sobre ella con mucha pasión. La consideramos el parangón de la variedad y la calidad. Sin embargo, hay una dieta que no goza de la misma reputación: la mediática. Al igual que con la comida, si no cuidamos nuestros hábitos de consumo de medios podríamos estar en riesgo. ¿En qué consiste la dieta mediática y por qué es importante desarrollar hábitos saludables hacia ella? Es una de las preguntas que Rodrigo responderá en este tercer video de la serie Educación Mediática.

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