Influencers: Educación cívica y medios

Como contrapunto a las noticias políticas de las últimas semanas, ocurrió una curiosa intersección entre la educación cívica y los nuevos medios. Hace algunos días la SUNAT anunció que había citado a varios personajes muy conocidos del Internet peruano. El motivo de la cita era para capacitar a estos influencers sobre sus deberes de tributación al Estado, y de paso, informar a la ciudadanía general sobre su labor como entidad recaudadora necesaria para el desarrollo del país.

¿Cómo se define un influencer y por qué son sujetos de tributo?

Básicamente se trata de personas naturales que se dedican a crear contenido y mantener interesada a una audiencia con características determinadas, y de esta manera, promocionar –directa o indirectamente– productos o servicios propios o de terceros. Es algo muy similar a lo que hacen las marcas en televisión o cine, relacionando un producto a un personaje y así conseguir publicidad dirigida a mercados específicos.

Los influencers perciben ingresos por publicidad que, en muchas ocasiones, no son declarados de manera correcta. Debido a que es una actividad relativamente nueva, el tipo de tributo no ha sido aún reglamentado. Según la SUNAT, el tipo de actividad debería ser declarada como una de tercera categoría, es decir una renta empresarial, por servicios prestados a terceros. Por el contrario, algunos influencers consideraban que se trataba de una renta de primera categoría, ya que interpretaban que solo estaban cediendo pasivamente su espacio en la web a empresas. Efectivamente, este tipo de renta es de tercera categoría, ya que involucra labor remunerada.

No obstante, otro argumento para realizar este tipo de capacitación y difundirla en las redes sociales de SUNAT y la prensa, involucra directamente a la educación mediática, nuestro interés inmediato en este blog. En esta época en que los medios tradicionales y digitales están entrelazados y los códigos mediáticos se difuminan entre sí, ¿cómo podemos identificar un aviso publicitario contratado de la ficción o realidad aparentes?

Ver también: “Es preocupante la falta de recursos de los niños para entender la publicidad de forma crítica”: Entrevista a Mònika Jiménez

Una manera de orientar a las audiencias, que en muchas ocasiones no están del todo capacitadas para discernir contenidos o navegar de manera informada en Internet, es hacerlo desde los organismos estatales. Algo que también fue planteado en las capacitaciones a los influencers fue la inclusión de una declaración explícita en su contenido, para definir si se trata o no de un aviso contratado. De esta manera, estamos ante una práctica mediática más ética y con miras a educar al público en general en medios.

Más información sobre el plano legal y económico: 

[Herramienta] ¿Cómo enseñar a los niños a identificar fake news?

Google espera mejorar las competencias mediáticas de los niños a través de su programa gratuito “Be Internet Awesome”.

Internet es tan útil como peligroso, en tan solo unos segundos podemos llegar a encontrar aquello que buscamos, o nuestras peores pesadillas. Siendo los dispositivos móviles de uso tan corriente, y cada día más entre los menores, es necesario que ellos también tengan las herramientas para protegerse y navegar de manera segura.

Con esto en mente, Google lanzó en 2017 la plataforma “Be Internet Awesome”, o “Sé genial en Internet”, y está diseñado para usuarios de 8 a 12 años, aunque puede adaptarse a otras edades.  Mediante el juego, se busca enseñar las claves para utilizar la web sin problemas. Hace unas semanas, reforzó el programa con módulos nuevos, centrados en competencias mediáticas y las fake news. 

La plataforma funciona en cualquier dispositivo con conexión a internet, sin necesidad de registro previo, y está diseñado para que cualquier profesor pueda tomarlo y usarlo en clase

Fuente: Google
Fuente: Google

Para ello, los alumnos podrán ingresar a Interland, una aventura gráfica en que se enfrentarán a lecciones sobre seguridad digital en cuatro mini-juegos. Los juegos buscan reforzar cuatro áreas, tales como: “compartir con cuidado”, “no caer en trampas”, “proteger tus secretos”, “ser amable es genial”, “si tienes dudas, pregunta”.

Asimismo, para los docentes y padres de familia, Google ofrece un plan de estudios gratuito para acompañar el aprendizaje y juego de los estudiantes. Este programa plantea empezar por el plan de estudio y luego reforzarlo con el juego.

Puedes ingresar de manera gratuita a la plataforma “Sé genial en Internet” aquí; entrar al juego “Interland” aquí; y leer el plan de estudios aquí.

[Autoevaluación] ¿Soy competente para enseñar sobre medios?

La competencia mediática no solamente se trata del manejo e incorporación de nuevas tecnologías a las aulas, como hemos mencionado antes en el blogLa interacción que tenemos con los medios y el funcionamiento de estos no solamente implica a las tecnologías, es aún más importante considerar las implicancias culturales de los nuevos medios.

Para ello, debemos cambiar el rol del docente para disminuir la brecha entre las capacidades que los alumnos aprenden fuera de la escuela y las que son enseñadas formalmente. Esto significa que los estudiantes, por más que sean usuarios intensivos de los nuevos medios, no necesariamente tienen las competencias necesarias para descifrarlas y explotarlas. Por lo tanto, es necesario enfatizar en la formación mediática de los mismos docentes.

El rol del maestro en este ámbito debe estar mediado por sus propias competencias. Debemos poder identificar los potenciales riesgos y virtudes de los medios en un entorno de creciente cambio, donde es cada vez más difícil navegar entre información falsa o discernir entre lo real y la ficción, entre otros retos. Por este motivo, un profesor debería poder navegar con soltura entre las diversas capacidades que componen la competencia mediática, como explicamos en esta infografía.

Con el objetivo de evaluar el grado de competencia, elaboramos una herramienta de diagnóstico que fue validada y publicada en un artículo científico de la revista Cultura y Educación. Una muestra de las preguntas que conforman este instrumento son:

¿Soy capaz de…

…distinguir la información de la opinión en una noticia periodística?

…aprovechar diversas tecnologías de acuerdo con mis objetivos didácticos?

…encontrar de manera eficiente la información que requiero en Internet?

…reconocer una producción audiovisual formalmente deficiente?

…advertir riesgos latentes en la red vinculados a la privacidad o la identidad digital?

…definir qué es un medio de comunicación público y decir cuáles existen en mi país?

Ahora: ¿te animas a evaluar tu propio grado de competencia mediática? Te invitamos a participar de esta herramienta HACIENDO CLIC AQUÍ.

[Convocatoria] Taller de competencia mediática en Ica

Siguiendo las experiencias realizadas en años anteriores en las ciudades de Iquitos y en Ayacucho, el próximo viernes 10 de mayo estaremos en Ica para compartir un nuevo taller de competencia mediática dirigido a docentes de todos los niveles y especialidades.

La competencia mediática es la suma de capacidades para interactuar con los medios de forma crítica y creativa (consumiendo o produciendo contenidos). Si quiere saber más, puedes mirar este video explicativo producido para este blog:

El taller que realizaremos en Ica buscará generar un espacio donde podamos discutir los impactos de los medios en los aprendizajes y comprender que nuestra relación con las TIC va mucho más allá de saber manipularlas. Las interacciones con los medios están atravesadas por procesos cognitivos y emocionales de los que sabemos poco y que no consideramos como parte del currículo, como nos explicó el profesor Joan Ferrés en esta charla realizada en el ciclo MayéuTICa.

De esta manera, buscaremos comprender los fundamentos teóricos y prácticos de la competencia mediática para integrarla a nuestra práctica docente de manera transversal. ¿Cómo definirla? ¿Qué dimensiones la componen? ¿Cómo evaluarla?, serán algunas preguntas que intentaremos responder en este espacio.

¿Cómo participar?

INSCRÍBETE AQUÍ

Datos importantes:

  • Fecha: viernes 10 de Mayo
  • Lugar: Hotel Sol de Ica (Capacidad limitada)
  • Dirección: Calle Lima N° 265, Ica
  • Horario: 5:00 pm a 7:00 pm (el registro será desde las 4:30 pm)

Niños, niñas y pantallas: 5 investigaciones en marcha

Por: Néstor Martos (*)

La programación infantil en señal abierta de televisión nacional casi ha desaparecido en los canales privados. Los cambios que esto implica en la sociedad y sus posibles causas y efectos fueron analizados en el conversatorio “¿Qué pasó con los programas infantiles?” organizado el pasado 16 de octubre por la  Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima.

Investigadores participantes del conversatorio (Foto: Ulima)
Investigadores participantes del conversatorio: G. Cappello, P. Busse, L. León,N- Martos y C. Rivadeneyra (Foto: Ulima)

La primera intervención de la mesa estuvo a cargo del profesor Carlos Rivadeneyra. Su ponencia se enmarcó en los resultados que el Observatorio de Comunicación que lleva a cabo la Facultad hizo con relación a su investigación titulada “¿Por qué en la televisión de señal abierta no hay programas para niños?”. Para este fin, trabajó 36 grupos focales divididos en tres segmentos: Voces de los niños (con niños entre 6 a 11 años), voces de los padres, y voces de los profesores. A ello se añadió entrevistas en profundidad con los programadores de televisión de los principales canales de señal abierta en el Perú y con los anunciantes.

Como hallazgos principales tenemos que existe un alto consumo de televisión de señal abierta en los niños de esas edades de aproximadamente un promedio de 3 horas y media por día. Además, se corroboró de forma cierta que los padres de familia usan a la televisión como una especie de distractor o niñera de los infantes cuando no pueden estar con ellos.

Otro hecho remarcable es que los padres de familia tienen plena consciencia de que los productos televisivos que consumen sus hijos no son hechos expresamente para ellos; pero que, sin embargo, los niños sí los asumen como propios. No es de extrañar que los dos primeros programas más vistos por los niños sean dos realities shows (Esto es Guerra -programa de competencias- y Yo soy -programa de imitaciones-).

En las entrevistas con los programadores de televisión, la mayoría explicó que el poco interés por crear o producir programas infantiles se debe a la falta de inversores que quieran patrocinar un programa infantil. Sin embargo, los anunciantes dicen que ello no es cierto, y muestran como prueba la publicidad que colocan en programas de esta naturaleza en segundas pantallas, práctica extendida en el consumo de contenidos.

Justamente para exponer sobre esta práctica, el profesor Giancarlo Cappello presentó su investigación sobre “El consumo diferido y las segundas pantallas”. Señaló que los niños cada vez más están utilizando tablets o smartphones para ver sus programas favoritos. El gusto por ver en diferido, “cuando quieren” y “como quieren”, determinan esa forma de apropiación de la televisión. También mencionó que los públicos infantiles cambian y no se les puede dar los mismos programas que consumían los niños de una generación distinta. Parece que las televisoras de señal abierta no están cambiando a la velocidad que exigen las audiencias más pequeñas.

Es aquí donde se pone de relieve el papel de la publicidad como principal sostén de la televisión privada de señal abierta. El turno del profesor Peter Busse sirvió para analizar las publicidades sobre alimentos en televisión y otros medios. Busse explicó que en promedio un niño peruano ve 5 comerciales de comida no saludable en cada hora. Y si calculamos que consumen más de 3 horas al día de televisión, tenemos que observa 15 comerciales no beneficiosos para él cada día.

Ante ello surge la pregunta: ¿qué se puede hacer? Difícil de responder pero con ciertas luces al final del camino. Hay una legislación sobre comida saludable que podría regular todo ese bombardeo constante que hay sobre los niños pero hasta ahora no hay una reglamentación clara sobre esa ley.

A su turno, la profesora Laura León expuso sobre el manejo que tienen los niños del internet. Ello se liga con el título del conversatorio porque los niños están migrando a segundas pantallas como forma de entretenimiento. No sólo como consumidores sino como prosumidores totales. La profesora León nos presentó el caso de niños youtubers peruanos. Con sorprendente facilidad ellos crean, editan, difunden, promocionan y hasta monetizan sus propios contenidos, que son consumidos por niños como ellos. Manejan muy bien la “gramática audiovisual” pero no llegan a desarrollar una competencia crítica frente a los contenidos que observan. La profesora destacó en ese punto el rol de la escuela en la formación de niños con espíritu crítico.

La app Correpalabras se puede descargar gratuitamente.
La app Correpalabras se puede descargar gratuitamente (ver enlace)

Finalmente se presentó Correpalabras, una aplicación dirigida a niños de segundo grado de primaria que aprovecha su gusto por las segundas pantallas para incentivar la lectura y promover la integración familiar en el proceso de comprensión lectora. La app, ideada por los profesores Néstor Martos y Jorge Montalvo, se puede descargar del PlayStore de Android (PUEDE DESCARGARLA AQUÍ) y estará a disposición de los docentes de la región Lima gracias al convenio con la Dirección Regional de Educación de esa jurisdicción. Actualmente la aplicación (y la investigación que la acompaña) están en pleno desarrollo.

En conclusión, la mesa redonda nos dio un panorama bastante amplio sobre la situación actual de temáticas como niñez, televisión, educación, segundas pantallas, apropiaciones, interpretaciones y reinterpretaciones. Asimismo, quedó en claro que la agenda de investigación en estos temas es cada vez más rica, como demostraron los docentes de la Universidad de Lima a cargo de diferentes proyectos.

Néstor Martos(*) Néstor Martos es profesor e investigador de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima.  

[Video] Identidad digital y reputación virtual

Las herramientas de comunicación digital nos convierten en productores de contenidos. A través de estos contenidos construimos permanentemente una marca digital, una huella que transmite valores e impacta en la comunidad.

Para que nuestros alumnos puedan usar estas herramientas de manera adecuada, los docentes tenemos que conocer y estar familiarizados con los mecanismos de producción de los medios de comunicación que utilizan. Así también, debemos contar con las habilidades necesarias para poder orientar los contenidos que con cada vez más facilidad producen nuestros estudiantes, asegurando su calidad ética y estética.

No se trata solo de conocer las herramientas digitales y dejar a nuestros estudiantes ejercicios para que se familiaricen con ellas. La idea es que comprendan el posible impacto de los contenidos que crean en otras personas y guiarlos para usar los medios con responsabilidad, promoviendo una “dieta mediática balanceada” y una “identidad digital sana”.

Los invitamos a mirar, compartir y comentar el último video de esta temporada de la mano de Rodrigo Chávez.

Para ver todos los videos, haga clic aquí.

[Convocatoria] Taller de competencia mediática en Ayacucho

El próximo jueves 9 de agosto invitamos a todos los docentes, autoridades escolares y estudiantes de educación a participar del taller de competencia mediática en la escuela que organizamos en Ayacucho.

Como venimos comentando en este blog, el desarrollo de capacidades para interactuar con los medios de comunicación es un derecho humano que no estamos atendiendo en la escuela. En este contexto, el primer objetivo del taller será comprender los fundamentos teóricos y prácticos de la competencia mediática. ¿Cómo definirla? ¿Qué dimensiones la componen? Y lo más importante, ¿cómo podemos integrarla a nuestra práctica docente?

Nuestra relación con estas tecnologías va mucho más allá de saber manipularlas: está atravesada por procesos cognitivos y emocionales de los que sabemos poco y que no consideramos como parte del currículo. A diferencia de otros países, no contamos en nuestras escuelas con  asignaturas específicas donde aprendamos sobre planos audiovisuales, por ejemplo, ni donde discutamos sobre la construcción de una noticia o el impacto de un spot publicitario. Tampoco estamos preparados para ellos, pues la formación docente que hemos recibido rara vez incluye estos temas, imprescindibles para nuestros estudiantes (y nosotros mismos) puedan sacar provecho de la interacción cotidiana con los medios de comunicación.

Sin embargo, fuera de la escuela nuestros estudiantes usan estos medios de forma muy activa, desarrollando informalmente capacidades que desaprovechamos en el aula. Este taller busca comprender los fundamentos de la competencia mediática para producir de forma colaborativa material básico que nos permita integrarla a nuestra práctica docente de manera transversal. Asimismo, compartiremos con los participantes del taller recursos que nos que nos permitan entender mejor y desarrollar la competencia mediática en clase.

¿Cómo participar?

INSCRÍBETE AQUÍ

Como preparación para el taller, además, les pedimos ver este video introductorio, disponible en nuestro blog. Así también, es imprescindible llegar ideas para crear sesiones de aprendizaje relacionadas con las diversas dimensiones de la competencia mediática y las áreas curriculares que más nos interesen.

Datos importantes:

  • Día: jueves 9 de agosto de 2018
  • Hora: 5.00-7.00 PM
  • Lugar: DM Hotel (Jr. 09 de Diciembre 184 Huamanga – Ayacucho)
  • Cupos: 100 personas
  • Se emitirá una Constancia de Participación que se enviará una semana después del evento al correo electrónico de los interesados.

[Infografía] ¿Qué es la competencia mediática?

Por: Julio César Mateus.

Un reciente artículo de León Trahtemberg llama nuevamente la atención sobre la urgencia con que se debe desarrollar la competencia mediática en la escuela. Cita un estudio de investigadores de la Universidad de Stanford que revela

“la incapacidad de los estudiantes para razonar sobre la información que ven en internet, diferenciar artículos de publicidad, reconocer de dónde viene la información, o mostrar algún reparo o escepticismo frente a un artículo que proponía planes de financiamiento familiar escrito por un ejecutivo del banco auspiciador. Muchos no se fijan en los auspiciadores de los artículos para juzgar la credibilidad de lo que leen”.

La finalidad de la competencia mediática es desarrollar en cada persona capacidades suficientes para interactuar con los medios de forma crítica y creativa: sea consumiendo o produciendo contenidos, que es lo que hacemos todo el tiempo cuando compartimos una noticia en un medio social o cuando vemos una serie televisiva, por ejemplo. Lo mediático, por lo tanto, incluye los dispositivos y plataformas digitales más modernas, como Facebook o los celulares “inteligentes”, pero también los medios de comunicación “tradicionales”, como la radio, la prensa o el cine. Todos son parte de un mismo ecosistema.

Existen muchos marcos que explican teóricamente la competencia mediática. Algunos se caracterizan por poner mayor énfasis sobre algún elemento (como la competencia informacional o la competencia audiovisual) y otros que han logrado más fama y fortuna (como la competencia digital). Esta dispersión de propuestas se produce, entre otras razones, porque el entorno de los medios (ese ecosistema) es inestable. Las tecnologías de la comunicación cambian todo el tiempo, creando necesidades y habilidades nuevas y desfasando otras. Pero, como hemos dicho, importa menos discutir cuál es el mejor marco que empezar a aplicar alguno en la escuela.

En 2012, los profesores Joan Ferrés y Alejandro Piscitelli publicaron una propuesta de competencia mediática validada por 50 expertos internacionales.  Entre otras virtudes, este marco integra todos los medios y aborda los planos del análisis y la expresión. Es una propuesta adaptable y flexible, pues, como dicen los autores, “si el mundo de la comunicación mediática está en proceso de transformación constante, también habrá que transformar de manera constante las aproximaciones educativas al mismo”. Además, incluye aportes de la neurociencia —usualmente desatendidos en estos marcos–, porque “de poco sirve el análisis de la significación de un mensaje si no va acompañado del análisis del efecto que produce en la persona que se enfrenta a él”.

En la siguiente infografía resumimos las seis dimensiones que componen la competencia mediática, según Ferrés y Piscitelli. El desarrollo extenso de la propuesta está publicado en este artículo. Los invitamos a revisarla y compartir con nosotros sus inquietudes y experiencias de aplicación en el aula.

COMPETENCIA MEDIÁTICA (2)

Alfabetismo transmedia: lo que aprendemos con los medios fuera de la escuela

Por: Julio César Mateus.

El pasado fin de semana, Barcelona fue la capital mundial de la educación mediática. Más de un centenar de investigadores provenientes de muchos países nos reunimos en la conferencia Transmedia Literacy para discutir resultados de diversos trabajos que buscan comprender (y valorar) las capacidades que desarrollan niños, niñas y adolescentes en su interacción con los medios (sobre todo aquellas que aprenden fuera de la escuela y que suelen ser vistas con gran distancia por el “sistema educativo formal”).

Esta conferencia fue uno de los hitos del proyecto homónimo financiado por la Unión Europea (programa H2020) y desarrollado durante tres años por un equipo de cincuenta expertos de ocho países (Australia, Colombia, España, Finlandia, Italia, Portugal, Reino Unido y Uruguay). El equipo, dirigido por Carlos Scolari, se planteó responder tres preguntas: ¿qué están haciendo los jóvenes con los medios?, ¿dónde aprendieron a hacerlo? y ¿cómo podemos aprovechar esos conocimientos dentro del aula?

Para responder estas preguntas, el equipo diseñó una metodología de investigación que incluyó cuestionarios, entrevistas, netnografías y talleres participativos. Los resultados de investigación fueron reveladores, en tanto se lograron reconocer y organizar 44 capacidades principales y 190 específicas que se pueden revisar con detalle en este mapa interactivo.

Las competencias transmedia (transmedia skills) son una serie de habilidades relacionadas con la producción, el intercambio y el consumo de medios interactivos digitales. Estas competencias van desde los procesos de resolución de problemas en videojuegos hasta la producción y el intercambio de contenidos en plataformas web y redes sociales; la creación, producción, intercambio y consumo crítico de contenido narrativo (fanfiction, fanvids, etc.) por los adolescentes también forma parte de este universo.

transmedia skills

Uno de los mitos educativos más extendidos es el de los “nativos digitales”, que ha llevado a muchos docentes a presumir que los nacidos en tal o cual generación tienen capacidades innatas y que por eso resulta ocioso desarrollarlas o integrarlas en la escuela. Lo cierto, como explica Scolari en este artículo publicado en la revista Anfibia, es que existen grados y niveles muy distintos según los accesos, entornos e intereses. Los investigadores del Transmedia Literacy apostaron por tres categorías para explicar los grados de competencia mediática (o transmediática) alcanzados por chicos y chicas: usuarios casuales, aspiracionales y expertos:

  • casuales: realizan un uso simple y espontáneo de los instrumentos de creación y distribución de contenidos (sobre todo fotos y, en menor medida, vídeos). Su motivación principal es el entretenimiento y la construcción o consolidación de relaciones con otros jóvenes.

  • aspiracionales: manejan un registro de contenidos más amplio (textos escritos, fotos, vídeos, dibujos, etc.) y planifican hasta cierto punto sus actividades mediáticas. En estos casos se evidencia un interés mayor por desplegar una narrativa y trabajar los valores estéticos de sus producciones, todo motivado por un interés en el mejoramiento de esas competencias productivas (y el reconocimiento de sus pares).

  • Los expertos son prosumidores que planifican con detalle sus estrategias de producción y distribución mediática y le dan mucha relevancia al desarrollo narrativo, por medio del cual expresan su conocimiento enciclopédico de los mundos narrativos. También en este caso el perfeccionamiento de sus habilidades narrativas y el reconocimiento de los lectores son las principales motivaciones.

Pero la idea no es solo reconocer y organizar teóricamente estas capacidades aprendidas extraescolarmente, sino promover su integración en la escuela (siempre que nos las maten, ¡por favor!).

En ese sentido, el proyecto desarrolló y validó un Kit del Profesor, que contiene un conjunto de fichas didácticas que se pueden descargar aquí. Las fichas están organizadas por tipos de competencia, áreas de conocimiento, edad de los estudiantes con los que se quieran aplicar y tipos de medios o contenidos que desarrollan, e incluso se pueden descargar, guardar (bookmark) y compartir las que el usuario considere más interesantes. Asimismo, está a disposición un Libro Blanco con la síntesis de todo el trabajo y un video (en inglés, pero se pueden incorporar subtítulos en español).

La mesa está servida con nuevos y valiosos recursos. Implementarlos, como diría Fito Páez, es solo una cuestión de actitud.

Texto de Julio César Mateus.

Más de la mitad de estudiantes peruanos ha sido víctima de acoso cibernético el último año, revela estudio internacional

¿Tienen los escolares peruanos las competencias mediáticas suficientes para minimizar los efectos secundarios dañinos y maximizar las oportunidades de la tecnología? La respuesta es no, según el Informe de Impacto DQ 2018, presentado el pasado 6 de febrero en Suiza.

De acuerdo al informe, los niños y niñas peruanos están expuestos a uno o más riesgos cibernéticos, siendo el más frecuente el ciberacoso o cyberbullying (con un 58%), seguido de la adicción a videojuegos y del desarrollo de comportamientos sexuales al usar plataformas en línea, lo que supone haber buscado o intercambiado material con contenido sexual explícito incluso con extraños (con un 12% en cada caso). Esta investigación resume el estado actual de la seguridad infantil en línea y la ciudadanía digital en el mundo, basado en un estudio que incluyó a 38,000 niños de 8 a 12 años en 29 países.

Cuando los menores poseen un teléfono móvil y participan activamente en las redes sociales tienen un 70% de probabilidades de estar expuestos a peligros en línea, al encontrarse 12 horas más de tiempo frente a la pantalla por semana. Esto no significa que la actividad digital de niños y niñas deba ser desalentada; por el contrario, nos invita al desarrollo de competencias mediáticas. Yuhyun Park, fundadora del Instituto DQ a cargo del estudio, remarcó que

“antes de que comiencen a participar activamente en las redes sociales, debemos capacitar a nuestros niños con habilidades de ciudadanía digital para mitigar los riesgos cibernéticos y maximizar la oportunidad de la tecnología”.

El informe también analiza cómo los estados vienen respondiendo a la construcción de un “ecosistema digital ético” en el que cada niño tenga protecciones básicas, derechos e igualdad de oportunidades para prosperar en su futuro digital. Al respecto, concluye que la vulnerabilidad ante estos peligros aumenta en países con economías emergentes, como el Perú, donde el riesgo es 33% mayor comparado con otros países desarrollados. En América Latina, Internet ha penetrado en la población de modo más rápido sin que se hayan desarrollado aún políticas educativas y sociales que garanticen la calidad de este acceso.

La exposición al riesgo cibernético en el caso peruano es de 64%, más alta que el 56% del promedio mundial. Para Mónica Bazán, coordinadora del proyecto DQ en Perú,

“llama la atención que en países como Uruguay, que han incorporado las tecnologías digitales en la educación en forma intensiva, además de conectividad que facilita el uso intensivo de redes sociales, esta exposición riesgosa sea mayor que en nuestro país. Lo mismo ocurre con Argentina, donde el índice de riesgo es nueve puntos más alto que en Perú. En Ecuador, México y República Dominicana, los otros tres países de la región que participaron del estudio, el riesgo es menor”.

En este sentido, como concluye Mónica Bazán,

“el estudio DQ nos pone en alerta como país acerca de la urgencia de desarrollar una cultura digital, empezando a partir de los 8 años de edad, a partir de la cual el pensamiento crítico y las habilidades de ciudadanía digital les servirán para mitigar los riesgos cibernéticos y maximizar las oportunidades que se pueden abrir con el uso adecuado de las tecnologías digitales”.

Una educación integral en ciudadanía digital, según los expertos, debería ayudar a los estudiantes a:

  • Disciplinar su uso de medios digitales y tecnología
  • Comprender la naturaleza básica de la comunicación en línea
  • Desarrollar razonamiento cognitivo crítico sobre información en línea, contenidos y contactos
  • Protegerse de forma proactiva de los riesgos cibernéticos
  • Cultivar relaciones sociales y emocionales saludables con otros
  • Desarrollar una fuerte identidad como ciudadano digital responsable

Los resultados completos del informe se pueden encontrar aquí.

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