Buenas Prácticas: uso de recursos digitales en la enseñanza de las ciencias

Hace dos años escribí un artículo sobre la experiencia innovadora del profesor Walter Velásquez, que trabaja en la Institución Educativa Santiago Antúnez de Mayolo, en la localidad de Colcabamba, provincia de Tayacaja, en Huancavelica. Había ganado el Concurso Maestro que Deja Huella que anualmente convoca Interbank. Trascurrido un tiempo, conversaba nuevamente con él sobre sus nuevas experiencias como profesor de ciencias. Quedé muy impresionado de su incansable progreso y pensando en todo lo que un maestro puede hacer en medio de contextos muy pobres como el que trabaja y en donde la ayuda del Estado es muy eventual, insuficiente y, en muchos casos, descontextualizada y más fiscalizadora.

Como él, hay miles de maestros que permanentemente están buscando maneras de mejorar sus prácticas educativas en beneficio de sus estudiantes. En el área de ciencias, Walter Velásquez busca incorporarlos en el mundo de la indagación, la experimentación, el descubrimiento y la investigación, tan fundamental en una sociedad como la que vivimos.

El trabajo del profesor Velásquez no es aislado. Sus principales colaboradores son sus alumnos a quienes los va formando desde los primeros años de la secundaria; inicialmente con procesos científicos sencillos pero que tienen como finalidad motivarlos y desarrollar capacidades que tiendan a participar en experiencias de mayor complejidad. Hay ocasiones en las que combina la presencia en un proyecto de alumnos de grados superiores con los que recién empiezan.

Entre otras innovaciones, aprovecha la robótica como una herramienta que permite a los estudiantes emprender varias iniciativas de investigación. Por ejemplo, la construcción de un brazo robótico o objetos con movimiento, tubos que no necesitan conectarse a la corriente eléctrica para producir luz.

Una de sus iniciativas ha sido crear un laboratorio de Astronomía. Desde allí sus alumnos tienen la ocasión de explorar lo que existe en el espacio y encontrar muchas explicaciones sobre su estructura y los fenómenos que allí se producen. ¿Cómo lo hacen? No necesariamente hay necesidad de contar con un telescopio. Ha encontrado que es posible instalar un programa gratuito que permite tener el telescopio en un computador o en todos los computadores con los que trabajan los alumnos. Si ingresan a la siguiente dirección: https://stellarium.org/es/ podrán obtenerlo. Además, existen tutoriales en español que facilitan su uso.

Es interesante anotar que el profesor Velásquez ha logrado establecer una cordial relación y colaboración con algunos observatorios de otros países, inclusive con un Premio Nobel de Física, que de vez en cuando le ayuda a dictar sus clases. También aprovecha cursos gratuitos que dan connotados especialistas en tecnología y enseñanza de las ciencias en beneficio de su actualización profesional.

El pueblo donde funciona la escuela está en una zona volcánica, ahora inactiva. No obstante, ofrece mucho para investigar, lo que también es aprovechado por sus estudiantes que pueden estudiar los componentes químicos que allí existen, su antigüedad, incluso restos de personas y animales que pudieron vivir por esa zona. Atención especial también merece el estudio de las plantas y los olores que a partir de ellas se pueden producir.

Algunas de estas actividades están permitiendo comercializar productos. Los recursos sirven para comprar insumos o algún material complementario al ya disponible. A la vez que ingresan al aprendizaje de las ciencias, los alumnos con esas actividades van adquiriendo capacidades de emprendimiento.

Quizá uno de los aspectos más valiosos que logra la experiencia del profesor Velásquez es una exitosa combinación de uso de recursos digitales y los que se encuentran en la comunidad, llegando a demostrar que no se necesita una gran inversión para tener un laboratorio y lograr una muy buena calidad de la enseñanza de las ciencias. Son factores que han logrado transformar la motivación y autoestima de sus alumnos y padres de familia, los que ven que cada día sus hijos progresan y adquieren habilidades que le servirán para vivir en un mundo de cambio tan dinámico como el que existe. Muchos de los reconocimientos de la institución educativa son gracias al esfuerzo y dedicación de sus alumnos y la orientación que les da el profesor Velásquez.

Son solo una parte de las muchas innovaciones que trabaja el profesor Velásquez con sus alumnos. Su obra es ya conocida en la región habiéndose convertido en un referente y centro de atención para profesores de otras escuelas que constantemente están visitando la Institución Educativa Santiago Antúnez de Mayolo.

¿Pueden desarrollar innovaciones similares otros profesores? Claro que sí. Es cuestión de decidirse y perseverar. Las ganancias en términos de satisfacción de lo que puede lograrse no tiene precio.

Ver link: Entrevista a Walter Velasquez. Revista AD Maestro de Derrama Magisterial

https://blog.derrama.org.pe/admaestro/2019/octubre/mobile/index.html

Ver link: Hildebrando Luque. Enseñanza de las Ciencias

Artículo – Ciencias y TIC (LS-2019)v1 H Luque ENSEÑANZA DE CIENCIAS

Ver link: Articulo Lea Sulmont. Enseñanza de las Ciencias y Tecnologías

Artículo – Ciencias y TIC (LS-2019)v1

Coyuntura especial en el sector Educación

Congresista Tamar Arimborgo. Foto: El Comercio.

 

¿Elecciones Julio 2020 o Julio 2021? Impactos en Educación:

La propuesta que hizo el Presidente Martín Vizcarra de adelantar las elecciones presidenciales y de congresistas, no concluyendo el período de gobierno el 28 de julio del 2021 sino un año antes, ha agudizado el enfrentamiento entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, del cual aún no se sabe cual podría ser una salida que no afecte el desarrollo del país. Dicha salida se complica al observarse posiciones de difícil conciliación, no solo entre los representantes de ambos poderes, sino también desde el punto de vista constitucional.

En medio de este debate, el Congreso eligió los representantes de sus diversas comisiones, así como a quienes las dirigirán. Para la Comisión de Educación, Juventud y Deporte se designó como Presidenta a la profesora Tamar Arimborgo Guerra. Le acompañan 16 miembros titulares y 42 accesitarios. De los miembros titulares, incluida la Presidenta, nueve pertenecen al partido Fuerza Popular.

En sus primeras declaraciones, la señora Arimborgo ha manifestado que buscará consensos y acuerdos; que no asumirá creencias ni convicciones personales que polaricen. Igual actitud solicita la tenga la Ministra de Educación, Flor Pablo. Asimismo, ha iniciado un conjunto de reuniones con algunos actores destacados del mundo educativo para fijar el plan de trabajo que planteará desarrollar a los miembros de su Comisión.

No será una gestión fácil para la señora Arimborgo ni para la Ministra de Educación. Así como hay posiciones encontradas en torno al adelanto de elecciones también las hay en el sector Educación en cuanto a temas como a quién le corresponde decidir qué enseñar y la injerencia del Poder Legislativo en roles que según el Ministerio de Educación están en su sector. Un primer tema que ha salido a discusión es un proyecto de ley que plantea la participación de los padres de familia en las decisiones del contenido de los textos escolares. ¿Cómo conciliar la opinión de padres de más de siete millones de estudiantes? ¿Están los padres en capacidad hacerlo? ¿Es funcional y práctica una opción como la planteada para tener textos escolares consensuados y a tiempo? Al parecer es una propuesta de ley que no ha reflexionado suficientemente en preguntas como las que se plantean.

El otro tema cuyo debate posiblemente se reviva y acreciente es el enfoque de género en el currículo de la educación básica. A las declaraciones que hizo el Presidente del Congreso a inicios de su mandato, se suma las que hizo casi al finalizar agosto en un desayuno masivo con líderes religiosos, directores de centros educativos y periodistas en donde destacaba que la lucha de las familias para mantener los derechos en la educación y formación de sus hijos frente a los del Estado era también la lucha para salvar la actual experiencia republicana de los arrestos plebiscitarios que pretenden adelantar las elecciones –reformando la Carta Política- y en base a criterios que invocan al pueblo y mayorías circunstanciales (El Montonero, 20-08-2019). Nuevamente encontramos dos posiciones antagónicas entre el Ejecutivo y el Congreso en donde no parecen encontrarse vías intermedias de solución.

Se espera que la prudencia y el buen tino primen en las relaciones entre el Ministerio de Educación y la Comisión de Educación, Juventud y Deporte del Congreso. El ideal es que los planes de ambos organismos se complementen y apoyen; que se eviten los conflictos de función y que más bien, entre las actividades que programe la Comisión de Educación surjan iniciativas que aborden aspectos insuficientemente atendidos pero que resultan claves en la ejecución de futuras políticas de educación. Es el caso de poner más énfasis en las reflexiones sobre la conformación de un sistema de educación a lo largo de la vida, planes consensuados de desarrollo digital y de la enseñanza del inglés para la escuela pública, la promoción de grupos o redes regionales en las regiones donde se dan los más bajos resultados educativos para emprender políticas focalizadas de acción intensiva que ayuden a salir de esa situación.

No llegar a un acuerdo entre ambas instituciones conlleva el riesgo, por un lado, de haber desperdiciado las oportunidades que ofrecía este quinquenio en donde se han presentado condiciones muy favorables para mostrar mayores progresos que los observados. Por otro lado, desaprovechar el significado que tiene celebrar el Bicentenario sin una propuesta de programa educativo capaz de movilizar a la población peruana en torno a objetivos ambiciosos pero posibles de lograr. Como lo señalara INIDEN en su Informe de Educación de julio de este año, la formulación del Proyecto Educativo Nacional al 2036 puede ser la iniciativa que tanto el Ministerio de Educación como la Comisión de Educación, Juventud y Deporte del Congreso deberían apoyar.

 

Evaluación de estudiantes:

Hace unos días apareció en un diario de circulación nacional un artículo de Janice Seinfeld titulado “Educación en guerra”. Ponía el acento en el retroceso que se tuvo en la evaluación de estudiantes 2018. Señalaba que: “Comparados sus resultados con los del 2016, vemos que en segundo de primaria el número de alumnos con aprendizaje satisfactorio en Matemática bajó de 34,1% a 14,7%; es decir, registró una caída de casi 20 puntos porcentuales. En cuanto a Lectura, la baja fue de 8,6 puntos porcentuales en el mismo período”.

Se han dado algunas explicaciones relacionadas con la caída de los promedios de aprendizaje de los estudiantes principalmente relacionadas con la preparación previa para la prueba, la aplicación de un cuestionario de preguntas basada en lo que deben saber los estudiantes de un grado, pero que no necesariamente  lo han desarrollado en clase. Igualmente, lo cuestionable que puede ser establecer un incentivo como el Bono Escuela que, de acuerdo a la experiencia de otros países ha servido para dirigir la preocupación de los profesores hacia las áreas curriculares y grados evaluados descuidando el resto.

Si bien el artículo llamaba la atención en la pobreza de los resultados de aprendizaje, lo que habría que rescatar es la oportunidad de aprovechar esta situación para reflexionar sobre las medidas que podrían revertir esta situación en los plazos más breves. En ese propósito hay que reconocer que en cualquier área de formación persistirán los magros resultados si no se producen cambios que la hagan más atractiva en términos de contenidos, didácticas y recursos didácticos empleados por profesores y alumnos. La transición a una enseñanza que asocie los aprendizajes conceptuales a hechos de la vida cotidiana y que a la vez desarrolle las capacidades, actitudes y valores que se necesitan para actuar en la sociedad es una exigencia obvia pero que no está resultando fácil de llevarse a la práctica, en gran medida, por las debilidades que desde hace décadas viene mostrando la formación docente que no está preparada para desarrollar ese estilo de aprendizaje. En segundo lugar, porque mucho de la terminología empleada, así como la descripción de estándares y desempeños en el Currículo Nacional está definida principalmente desde la óptica de los especialistas que lo diseñan y no tanto desde la mirada de un docente. Finalmente, hay un divorcio entre la necesidad de que los docentes cuenten con mayores espacios y tiempos para reflexionar como implementar el currículo y la presión que la administración ejerce por demandas de información a las escuelas.

El enfoque de competencias asumido por el Currículo Nacional es la apuesta de la mayoría de países del mundo. Lo que algunos se están replanteando es si el proceso de definición de las competencias es el correcto o si debe replantearsre. Concretamente, si las competencias deben definirse para una etapa educativa como es la educación básica o si deben responder a un concepto de educación a lo largo de la vida y, en segundo lugar, si la definición de las competencias es principalmente una tarea que involucra solo a los educadores o si deberían estar presentes otros actores como el sector de la producción, la sociedad, la cultura, la política, entre otros. Hay que recordar que si el criterio adoptado es el de educación a lo largo de la vida, existen muchas capacidades que los adultos requieren para incorporarse al mundo laboral, ejercer su ciudadanía y hacer frente a una sociedad de cambios muy dinámicos que deben irse adquiriendo desde muy temprana edad. INIDEN opina que si bien no debe haber por un tiempo más cambios curiculares, ello no tendría que ser excusa para ir pensando en cómo debe ser un próximo proceso de renovación del currículo.

La otra condición para mejorar con mayor rapidez los aprendizajes es la capacidad de los docentes de manejo de las didácticas, en especial, allí donde es posible, aprovechando las oportunidades que brindan las tecnologías digitales. Cierto es que aun no hay suficiente investigación que muestre que las tecnologías digitales son un factor de elevación de los aprendizajes; no obstante, lo que se aprecia en la experiencia de proyectos como “Aula Digital” de la Fundación Telefónica, es que su empleo cambia de manera sustantiva el desarrollo de una clase. En especial, los alumnos de los sectores más desfavorecidos de la población, muestran una motivación mayor por aprender, elevan su índice de asistencia, acceden a más recursos de aprendizaje que no son exclusivamente el texto escolar y la palabra del profesor, desarrollan habilidades como el trabajo colaborativo, además que ingresan al uso de tecnologías que la ven en casi todo ámbito de sus vidas fuera de la escuela. Las tecnologías digitales facilitan el empleo de metodologías activas que implican un mayor protagonismo del estudiante en sus aprendizajes, tales como el aprendizaje basado en proyectos, la resolución de estudios de casos, el aula invertida, el desarrollo de actividades que integren las áreas de ciencias, matemática, tecnología y arte; entre otras.

Metodologías que faciliten la integración de contenidos y áreas curriculares resultarán claves si se tiene en cuenta que las personas necesitan acceder a aprendizajes de mayor complejidad que en el pasado, que les permitan desarrollar capacidades como el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad no solo de adaptación a un mundo incierto sino también de anticipación al cambio, y el aprender a aprender.

Asimismo, las metodologías deberían responder a las características de las aulas con las que se trabaja. No es lo mismo trabajar con aulas de 15 o 20 estudiantes que con aulas de 30 a 40. Tampoco es lo mismo trabajar en entornos donde los problemas socioemocionales de los estudiantes son mayores que en otros entornos. O en ámbitos geográficos donde los recursos digitales son más o menos accesibles. Son variabes que los profesores deberían saber ampliamente como tratarlas al momento de decidir las estrategias de enseñanza que utilizarán.

Es ese quizá el principal desafío que tendrá la educación peruana en los siguientes años: una combinación exitosamente integrada y articulada de un currículo que oriente la finalidad de los aprendizajes (para qué), los contenidos (qué enseñar) y cómo enseñar (las didácticas y los recursos en diferentes contextos socio culturales). Ciertamente que un pre-requisito que no puede esperar más es la formación docente -inicial y contínua- que debería acompañar, e inclusive, anticiparse a estos cambios que se necesitan. El otro es revisar los límites del centralismo de las políticas curriculares. Se habla mucho de la necesidad de diversificar, contextualizar, alentar la innovación y las buenas prácticas pero esas intenciones chocan con una apabullante cantidad de normas que rigidizan la implementación del currículo nacional. Lo más aconsejable sería confiar más en la potencialidad de los docentes de enfrentar las particulares necesidades de sus estudiantes y no someterlos demasiado a camisas de fuerza que recortan su capacidad de crear e innovar.

Desarrollando buenas prácticas curriculares con participación de los alumnos

Uno de los desafíos que tienen las escuelas y sus docentes es incrementar el protagonismo de los alumnos en la construcción de sus propios aprendizajes. Como sabemos, lo que más está cambiando son los conocimientos, pues los que ahora sirven no necesariamente lo serán para el futuro. Lo que debe de quedar es la habilidad para adaptarse e incluso anticiparse al cambio.

Desde muy temprana edad es clave que los docentes ayuden a sus estudiantes a saber cómo tomar decisiones relacionadas con los aprendizajes que necesitan, seleccionar las estratagias o formas de llegar a conseguir esos aprendizajes y, adquirir de esta forma, un hábito de aprender durante toda la vida. Desarrollar este tipo de capacidades en los estudiantes es un camino indispensable para que puedan diseñar sus proyectos de vida.

Las tecnologías permiten actualmente aprovechar un abanico de metodologías activas que, entre otros propósitos, buscan un mayor protagonismo del estudiante en su aprendizaje. Es así como crece el empleo de metodologías como el Aprendizaje Basado en Proyectos, en estudios de caso, el Aula Invertida, el aprendizaje personalizado y el colaborativo, el aprendizaje inclusivo, por citar algunos de ellos.

Son metodologías que además promueven el trabajo en equipo de los docentes, integrar contenidos de diversas áreas curriculares y evaluar en conjunto la organización y desarrollo de las actividades programadas, “negociar” temas de aprendizaje y decidir, así como utilizar las tecnologías, el arte, un mayor tiempo de trabajo de investigación y de campo por parte de docentes o estudiantes.

En las visitas a las escuelas beneficiadas con Aula Digital se ha podido comprobar la existencia de varias iniciativas que pueden considerarse buenas prácticas. Una de ellas es la que ejecuta la escuela Fe y Algría Nº 28. Desde el 2018 ha adoptado la metodología de trabajo por proyectos, a veces, dos o tres veces por semana.

Se trata esencialmente de que los estudiantes de una sección, organizados en grupos de cinco o seis, se reúnen y proponen, cada grupo, el desarrollo de un tema en especial. Ese tema se caracteriza por abarcar preferentemente más de un área curricular, estar muy asociado a la cotidianeidad de lo que viven los estudiantes, ser de su interés y motivador en términos de aprendizaje. Los temas propuestos para cada grupo son discutidos y fundamentados en clase, llegando al final decidirse por uno de proyectos de temas a trabajar. De esta manera, los estudiantes van logrando una gradual autonomía en el aprendizaje, incrementando su capacidad de tomar decisiones en situaciones de aprendizajes múltiples.

Es importante señalar que el rol del profesor o los profesores que intervienen en esta actividad no es el de decidir el tema pues es una decisión que compete a los estudiantes. La función del profesor o equipo de profesores es adaptar la programación curricular al tema seleccionado, programar las sesiones de clase correspondientes y, sobre todo, incluir actividades que impliquen no solo teoría sino aprendizajes prácticos, trabajo de campo, investigación, creatividad y el logro de un producto final. De esta manera se van desarrollando competencias del aprender a aprender.

La actividad tiene un tiempo de duración definida hasta agotar el tema. El profesor o equipo de profesores se reparten responsabilidades y establecen los mecanismos de evaluación. Se trata de ir más allá de las evaluación eminentemente cognitiva o pragmática: a los aspectos más sustantivos del desarrollo humano.

Para los estudiantes esta metodología los va induciendo y lograr progresiva experticia en saber qué quieren conseguir con ciertas tareas que realizan, descubrir nuevas formas de aprender, evaluar si lo lograron, cómo, cuál fue el proceso seguido, cómo se podría mejorar. No cabe duda que participar en decisiones de aprendizaje fortalece su autoestima, capacidad de aceptar el error y mantener el esfuerzo, como dimensiones que clarimente revelan la naturaleza emocional.

Ciertamente que inicialmente hay algo más de trabajo por parte de los profesores, pero poco a poco, a medida que van dominando la técnica se les hace más fácil. Lo invalorable en una práctica de esta naturaleza es la satisfacción de docentes y estudiantes de trabajar en una técnica que es todo un desafío creativo, de creatividad, innovación y alejada de la clase tradicional.

Ver links:

 

Mensaje a la Nación: Perspectiva incierta en el sector Educación

El reciente mensaje a la Nación del Presidente Vizcarra ante el Congreso de la República abre la posibilidad de un adelanto, en un año, de las elecciones presidenciales, así como la conclusión de la representación de los Congresistas y los Representantes ante el Parlamento Andino. El proyecto de Ley de Reforma Constitucional elevado por el Ejecutivo al Legislativo impide igualmente la postulación inmediata a la Presidencia de la República del actual mandatario.

La propuesta del Presidente Vizcarra, con un cronograma de ejecución, ha ingresado para debate en el Congreso, de quien depende la viabilidad de tal iniciativa. Opiniones a favor y en contra muestran un alto nivel de polarización en esa institución. Lo que resulta mayoritario, a tenor de los sondeos públicos, es la simpatía de un alto porcentaje de población por la propuesta del Presidente Vizcarra y la muy alta desaprobación que asigna al desempeño del Congreso.

Sea cual fuere el destino de la iniciativa presidencial, lo cierto es que el interés por los aspectos desarrollados en el Mensaje han hecho que los temas relacionados con el desarrollo del país pasen a un segundo plano. Además, han comenzado a resentirse algunos de los indicadores de crecimiento económico que hasta no hace mucho andaban divorciados de los vaivenes de la política. Las previsiones de crecimiento del PBI para el 2019 disminuyen, el riesgo país aumenta y las negociaciones de los proyectos mineros más trascendentes empiezan a dificultarse.

 

Educación en el Mensaje

El Presidente se refirió a la educación como una de las prioridades de gobierno. Para expresarla, una de las politicas que destacó fue la de infraestructura educativa. Expresó que hasta el 2021 se entregarán 2 800 nuevas escuelas las que beneficiarán a más de un millón de estudiantes.

Si bien las nuevas escuelas que se construyan tendrán capacidades de atención diferentes en función de las demandas proyectadas de matrícula, se trataría en parte de escuelas pequeñas, de menos de 350 alumnos y posiblemente localizadas en ciudades de baja densidad poblacional. Teniendo en cuenta las características de la actual red de locales escolares, sería importante que las decisiones sobre localización de estas escuelas responda a rigurosos criterios de planificación física y las posibilidades de ser implementadas con el personal y otros recursos indispensables para su adecuado funcionamiento. Una de las dificultades que enfrenta la red escolar pública es que la gran cantidad de locales pequeños impide su adecuada dotación con personal directivo y jerárquico, así como dificulta la asesoría, capacitación, distribución de materiales, etc.

Una segunda línea de prioridades mencionada en el Mensaje se relaciona con la educación superior. Entre otras medidas, el Presidente Vizcarra anunció el desarrollo de 26 Institutos Tecnológicos de Excelencia (IDEX), uno en cada región, al igual que inversiones por S/ 650 millones en las universidades públicas para financiar 10 proyectos de inversión en innovación e investigación y fondos concursables para mejorar la calidad del servicio en universidades públicas. También la convocatoria a más de 50 000 becas de pregrado entre 2019 y 2021 para estudiantes de alto rendimiento y escasos recursos. La Beca “Mi Vocación Técnica”, atenderá a instituciones educativas focalizadas por mayor deserción, y mayor violencia local (Barrio Seguro). Se continuarán los programas de licenciamiento de institutos superiores y de universidades.

Una tercera línea de prioridades se relaciona con el clima escolar. Respaldado en la Ley N° 29988, en el Sector Educación se ha separado definitivamente a más de mil servidores, entre docentes y administrativos, condenados por delitos de terrorismo, apología del terrorismo, violación de la libertad sexual y tráfico ilícito de drogas; en tanto, otros servidores han sido separados preventivamente mientras son procesados por esos mismos delitos. Para poner en práctica una política de convivencia escolar se ha contratado 250 especialistas, psicólogos y trabajadores sociales, en cada UGEL y región del país.

Por último, mencionó los esfuerzos de capacitación docente y el presupuesto destinado al pago de la deuda social.

Como en otras ocasiones, muchos encontrarán en el Mensaje Presidencial vacíos o recuentos incompletos. Siempre será así. Lo que no se puede dejar de reconocer es que haber tenido cinco Ministros de Educación en un período de tres años, ha terminado afectando la continuidad de las políticas y la eficacia de las mismas, así como una alta rotación de personal en la Sede Central.

 

Preocupaciones para el futuro próximo

A la Ministra de Educación, Flor Pablo, se le viene un período complicado. No obstante, el demostrado entusiasmo y conocimiento del Sector que ha demostrado en lo que va de su gestión, no cabe duda que la inestabilidad política que surge con un pedido de anticipar las elecciones presidenciales un año, afecta la marcha de todo el Ejecutivo y lo seguirá haciendo mientras dure la indefinición de viabilidad de tal propuesta. En tanto, ello repercute en el liderazgo ministerial y en la proyección y estabilidad de las medidas que se adopten. Definir cuanto antes si la propuesta del Presidente Vizcarra se acepta es indispensable para saber bajo qué condiciones se ejecutan las políticas sectoriales.

A esta definición se agregan tres situaciones no menos importantes. La primera es el giro que está tomando el informe de la Comisión de Textos Escolares con denuncias de parte de la Comisión de Educación del Congreso a los últimos seis Ministros de Educación. Es cierto que los procedimientos de diseño, producción y distribución de textos escolares merecen un replanteamiento significativo y articulado a la programación de las políticas curriculares y de formación inicial y contínua, pero también es verdad que esta necesidad se arrastra desde hace muchas décadas. Cambios en el Currículo aprobados tardíamente y/o licitaciones ejecutadas a destiempo han estado siempre entre las principales causas por las que los textos escolares circulen con algunos errores. El objetivo debe estar en la organización de un sistema eficiente y transparente de adquisición de textos escolares.

Una segunda situación que habría que regular es la incursión de miembros de la Comisión de Educación en temas que corresponden más a ámbito de la administración educativa. Modificar el criterio de edad de acceso a la educación inicial o el primer grado de primaria, restituir directores que fueron desaprobados en la evaluación o docentes que no se titularon a tiempo, plantear cobros de pensiones en los centros educativos privados en función de los días asistidos por los alumnos han sido parte de iniciativas parlamentarias con débil respaldo técnico que habría que evitar.

De otro lado, han sorprendido las declaraciones formuladas por el flamante Presidente del Congreso de la República en apoyo del movimiento “Con mis hijos no te metas”. Como es conocido, el Poder Judicial dio ya su fallo a favor de lo planteado por el Ministerio de Educación en el Currículo Nacional de la Educación Básica y la Ministra Flor Pablo está en una posición contraria a lo declarado por el Presidente del Congreso. Frente a esta diferencia de opiniones, lo aconsejable sería que las declaraciones del Presidente del Congreso se tomen como una opinión personal que no lleven a reactivar el debate sobre la igualdad de género.

A las tres situaciones descritas se suma que falta definir si el actual gobierno concluye su mandato en julio del 2020 o en julio del 2021. Sea cual fuere la alternativa que se opte, la percepción que se irá creando en la población es que se trata de un gobierno que está en situación de salida y que las iniciativas de políticas de mejora del sistema educativo y realización de nuevos programas estratégicos que proponga, corren el riesgo de no contar con la fuerza necesaria para sostenerse y lograr el impacto necesario. Lastimosamente esta situación ocurre en vísperas de una fecha muy trascendente para el país: la celebración del Bicentenario de la Independencia. Así, la posibilidad que el 2021 se convierta en una fecha especial de grandes cambios para la educación podría irse diluyendo.

A diferencia del pasado en que la preocupación del sistema educativo se centraba en la población en edad escolar, la dinámica de los cambios de la sociedad actual y futura obliga a que las personas ingresen a procesos de formación continua, indispensables para enfrentar una sociedad con varias características que todavía ni sabemos cómo evolucionarán. En especial, además de una justificada preocupación por la niñez y la adolescencia, será indispensable ampliar sustantivamente la atención educativa necesaria para jóvenes y adultos que no han concluido su educación básica, o habiendola concluido, carecen de las competencias necesarias para defenderse en un mercado laboral cada vez más competitivo. A ellos hay que asegurarles los beneficios de la inclusión social, el ejercicio de una ciudadanía plena y las oportunidades de acceder a trabajos decentes, que les permitan ascender económicamente.

Será un desafío que demandará una responsabilidad compartida entre el Estado y la Sociedad y que implica prácticamente triplicar la actual demanda de servicios de educación y formación. Además de aprovechar las ventajas que la tecnología ofrece como herramienta de aprendizaje, será muy necesario que desde muy temprana edad en el sistema educativo se desarrollen capacidades que permitan a las personas tomar decisiones sobre los aprendizajes que necesitan, seleccionar las estrategias para conseguirlos, desarrollar habilidades para acompañar e inclusive adelantarse a los cambios, y las necesarias para plantearse y desarrollar un proyecto de vida. En síntesis, convertir el aprender a aprender y hacerlos durante toda la vida es una meta educativa de la mayor trascendencia.

La excepción son los esfuerzos que lidera el Consejo Nacional de Educación para la formulación del nuevo Proyecto Educativo Nacional cuyo horizonte es el 2036. Se trata de una propuesta sustentada en una amplia consulta nacional que busca superar los problemas que se arrastran del pasado y plantear las orientaciones de política que coloquen a la educación peruana en situación de responder con pertinencia a las necesidades individuales y del país. En tal sentido, cobran importancia la efectiva aplicación, para todos, de principios como los del derecho a la educación, la educación a lo largo de la vida, la inclusión y atención de las personas con necesidades especiales, entre otros. Al igual que como sucedió con el Proyecto Educativo Nacional con horizonte al 2021, se espera que se convierta en una herramienta de Estado y aporte, en la continuidad debida, al desarrollo de las grandes líneas de política y estrategia que guiarán la educación en los siguientes tres quinquenios.

Uso de los saberes comunitarios para la producción de textos en quechua

Una de las situaciones que con mayor dramatismo se vive en la educación peruana es la de los aprendizajes de los estudiantes que habitan en zonas donde la lengua materna no es el castellano. Los datos de la evaluación de estudiantes que aplica el Ministerio de Educación a través de la UMC son muy reveladores: comparados los resultados de la evaluación de estudiantes de 4º grado de primaria en lectura en lengua originaria entre los años 2016 y 2018, se aprecia un retroceso. Los que viven en zonas quechua-collao que lograron rendimiento satisfactorio en el 2016 eran casi el 40% y en el 2018 descendieron a menos del 20%. Los que viven en zonas quechua-chanka descendieron de casi un 20% a 3%. Situación similar se da en escuelas donde asisten estudiantes de lengua originaria aymara y de zonas de la Amazonía peruana.

La evaluación de esos estudiantes en lengua castellana arroja las mismas tendencias. Los de lengua quecha-collao que tienen un rendimiento satisfactorio son 18.7% habiendo sido en el 2016 el 34.4%. Los que van a escuelas primarias que tienen lengua originaria quechua-chanka con ese nivel de desempeño sumaron 21.7%, habiendo sido el 2016 el 43.2%.

No cabe duda que mejorar los resultados de estudiantes que asisten a escuelas de EIB resulta una prioridad impostergable. No hay que olvidar que la comunicación -oral y escrita- es una de las competencias más importantes que requieren las personas para desenvolverse en una sociedad tan cambiante como la que vivimos. Sin esa competencia no será posible ingresar a un proceso de educación a lo largo de la vida. Tampoco será posible conseguir con facilidad un empleo.

Para enfrentar esta situación han surgido diversas iniciativas. Una de ellas es la que desarrollaron las instituciones educativas Nº 501432 y Nº 50553 de la Red Rural de Fe y Alegría 44, en la Región Cusco. Son escuelas localizadas en la provincia Quispicanchi, distrito Ocongate.

La experiencia en la que participaron los profesores Jhocelyn Olarte Año, Michael Huayhua Apaza, Alan Puma Herrera, Roberto Yana Yucra y Ana Yucra Yucra fue seleccionada entre las 74 mejores buenas prácticas en la convocatoria organizada por la Fundación Telefónica del Perú y la Unesco. Al momento de su evaluación beneficiaba a 102 estudiantes y fue objeto de un cuidadoso proceso de planificación que comprendió:

(i) la capacitación de docentes,

(ii) la participación de padres de familia, en especial aquellos que tenían que contar algo sobre las costumbres de la localidad y

(iii) la activa presencia de los estudiantes como protagonistas principales en el proceso de recolección de información, procesamiento y edición de la misma. Los estudiantes del 3º ciclo construían oraciones cortas y los del 4º ciclo redactaban textos descriptivos y narrativos. Los del 5º ciclo escribían los textos narrativos e informativos. Borradores iniciales de los textos fueron revisados y corregidos hasta llegar a una publicación que en su traducción al castellano se llamó “Los saberes de mi comunidad”.

Un aspecto novedoso de esta tarea fue que se aprovechó la tecnología: el classmate, cámaras fotográficas, cañón multimedia.

La ejecución del proyecto dejó muchas lecciones. Entre ellas, las siguientes: los estudiantes afianzaron su identidad al conocer varias historias de su comunidad; las TiC demostraron ser un factor clave de motivación de los estudiantes, el diálogo y las entrevistas ayudaron al desarrollo del pensamiento para escribir textos en quechua, se valoró la participación de las personas sabias de la localidad y esta actividad permitió fortalecer el trabajo en equipo de los profesores.

Lo importante de estas iniciativas desarrolladas por escuelas de Fe y Alegría es que ataca un tema crítico de los aprendizajes a partir de una estrategia que no reviste mayor complejidad. Por el contrario, es simple pero a la vez de mucho entusiasmo para los estudiantes. El producir una obra a esa edad con textos que interesarán no solo a la escuela sino a la comunidad en general les resultó altamente satisfactorio, además que les permitió mejorar sus capacidades de escritura, comprensión de textos orales y escritos y saber que son capaces de hacer, en otros campos, obras como las que surgió de la experiencia.

Felicitaciones a quienes promovieron esta importante iniciativa.

Ver enlaces:

Innovaciones en las políticas curriculares

Algunos países de mayor desarrollo educativo ejecutan políticas curriculares que toman en cuenta, desde muy temprana edad, las habilidades que se necesitan para vivir en una sociedad en constante mutación, de sus procesos productivos y crecientemente globalizada. En especial, las habilidades para acompañar la evolución de los empleos que estarán caracterizados por la presencia de un fuerte componente tecnológico.

Al identificar las competencias fundamentales que todo estudiante debe adquirir para actuar en una sociedad como la que vivimos, ganan consenso los modelos que priorizan garantizar suficientes aprendizajes en las áreas siguientes:

  1. El idioma nacional, el inglés y los lenguajes de programación de sistemas inteligentes que permitan crear tecnología. Todo estudiante debe acceder al aprendizaje de la informática que ayuda a fomentar la creatividad, las habilidades en la resolución de problemas y a prepararlos para cualquier carrera futura. El software, las computadoras y los sistemas inteligentes están en todas partes, pero las escuelas enseñan menos informática que hace diez años.
  2. Las matemáticas, ciencias y tecnología, muy articuladas, integradas y asociadas a buscar soluciones para problemas de la vida cotidiana. Entre ellas hay una relación inherente que intencionalmente debe provocar procesos de investigación científica para el aprendizaje conjunto de nuevos conceptos en esas áreas dentro de un proceso práctico de diseño y resolución de problemas con un enfoque de ingeniería, siempre para la resolución de problemas tecnológicos. Realizar proyectos con este enfoque, aumenta el interés de los estudiantes al involucrarlos en la solución de problemas auténticos, trabajando en equipo y construyendo soluciones reales y tangibles.
  3. El arte, la cultura y los valores como expresiones de la formación humanista tan necesarias en un contexto en donde los problemas de corrupción, violencia, delincuencia, deterioro del medio ambiente y otros han aumentado. Es urgente educar a niños y jóvenes en aspectos fundamentales como la convivencia en paz, tolerancia, respeto mutuo, derechos humanos, inclusión, medio ambiente, salud y sexualidad, prevención de violencia, honestidad, sinceridad, comunicación asertiva, esfuerzo para conseguir metas, perseverancia, etc.

A estas reformas en el currículo se suma la preocupación de los gobiernos de contar con adecuadas infraestructuras y relaciones de aprendizaje, calificar al docente y sensibilizar a las familias y la comunidad sobre de lo trascendente y necesario del cambio.

Entre los países de la Alianza para el Pacífico que han iniciado estos procesos de transformación curricular está Japón. Sus planes prevén ir más allá de la enseñanza de la robótica. Para el 2020, las escuelas de educación básica habrán incorporado obligatoriamente contenidos de computación y lenguajes de programación en las diversas áreas del currículo, pero en especial en las unidades integradas de matemática y ciencias. Un programa piloto desarrollado en tres ciudades japonesas, fuera del horario normal de clases o durante los fines de semana, está permitiendo a alumnos desde los primeros grados de escolaridad crear programas, trabajar con robots, impresoras 3D y con otras tecnologías. La propuesta es que en la educación primaria se aprendan lenguajes de programación para dos tipos de tecnologías: medición-control y comunicación en redes.

Estudios previos demuestran que las experiencias de programación apoyan fuertemente el desarrollo del pensamiento lógico, mejoran la capacidad de atención y concentración, fomentan el pensamiento analítico y de resolución de problemas, afianzan y generan nuevos conocimientos de inglés técnico, introducen de lleno la cultura digital en la que se basarán gran parte de las decisiones de los próximos años, impulsan el autoempleo y la capacidad de emprendimiento y permiten acceder a muchos recursos en Internet.

En la educación secundaria el énfasis se pone en la enseñanza del idioma japonés, matemáticas, ciencias, ciencias sociales e inglés. Los alumnos, que vienen con habilidades para el manejo de la robótica básica, reciben contenidos relacionados con varios lenguajes de programación y de ciencias de la programación, entre otros temas.

Singapur, la ciudad Estado que obtuvo el primer lugar en la última evaluación de PISA, es otro ejemplo de innovación. Las ciencias y las matemáticas son también los valores centrales del aprendizaje, al igual que la creación de un entorno adecuado de confianza, colaboración y comunicación al interior de las escuelas que facilite actividades de autodescubrimiento, autoadministración, toma de decisiones responsables, desarrollo del pensamiento crítico y manejo de las relaciones sociales. Además se implementan adecuadas condiciones de infraestructura y equipamiento. En las aulas es común encontrar muchos recursos que ayudan a los niños y adolescentes a aprender electrónica y programación; desde mini tableros de circuitos con luces LED, hasta pequeños computadores para realizar pruebas de software escritos con lenguajes de programación.

En el 2014 se incorporó la enseñanza de lenguajes deprogramación en las escuelas públicas como una competencia técnica para la economía, dirigida a que los niños desde que comienzan escolaridad se motiven para realizar grandes obras. Con ese propósito, los docentes trabajan con sus alumnos clases de producción de software, lo que los lleva progresivamentea aprender a escribir códigos en el aula.

Otra experiencia relevante es la del Reino Unido. Uno de los fundamentos de la reforma curricular es que se necesita un buen currículo, capaz de egresar alumnos bien formados, que sepan elegir carreras exitosas, ejercidas inteligente y responsablemente. Considera que la enseñanza de las ciencias, las matemáticas y la programación son poderosas herramientas para alinear las necesidades intelectuales y culturales de las personas y las económicas del país en un contexto en donde los empleos, que implican habilidades tecnológicas, tienden a crecer dinámicamente y donde la ciberseguridad tiende a tener una demanda laboral mayor.

El Informe La enseñanza de Programación en los centros escolares del Reino Unido, publicado por el Instituto Nacional de Tecnología Educativa y Formación el Profesorado (2017), señala que los empleos del sector ciberseguriad, que en el 2015 eran el 15% de los empleos TIC, crecerán un 10% cada año hasta 2020. En los Estados Unidos se prevé que un millón de empleos relacionados con la programación no podrán ser cubiertos. Al igual que en las reformas en Japón y Singapur, se considera que su enseñanza es indispensable para desarrollar el pensamiento computacional y lograr una amplia comprensión del mundo tecnológico. Desde muy temprano se asegura que los estudiantes se vayan familiarizando con lenguajes como el Scratch, Tynker, Lego Wedo, Kudu, Python, Arduino, entre otros.

En América Latina algunos países empiezan a prestar atención a la enseñanza de la programación con proyectos piloto. Muy lentamente crece el número de centros escolares que se suman a la celebración de la Hora del Código. En el 2014, en Chile la Fundación País Digital y Samsung iniciaron la ejecución en 81 escuelas del programa “Clubes de Apps” mediante el cual, desde el primer grado de la educación básica los alumnos realizan animaciones y programan sus propias aplicaciones móvilesa través del juego, utilizando un software, sea en computadores o tabletas. Por ahora es una actividad realizada una vez por semana y fuera del horario escolar. Los primeros años de implementación de la programación permitien mostrar que fomenta el desarrollo cognitivo de los niños y una serie de habilidades, como capacidad de atención, creatividad y resolución de problemas.

Desafíos para la educación en el Perú

El Currículo Nacional de la Educación Básica se aprobó en el 2016 incorporando una serie de nuevos conceptos y alcances con relación al Diseño Curricular hasta ese entonces vigente. Si bien plantea un nuevo perfil para el egresado, así como estándares, competencias y desempeños a lograr, estamos en un cambio ya superado por países de mayor desarrollo educativo. Dos competencias son transversales: la competencia 28, “Se desenvuelve en entornos virtuales generados por las TIC”, y la competencia 29 “Gestiona su aprendizaje de manera autónoma”. Cuando se aprobó el Currículo Nacional se estableció que la competencia digital se desarrollará desde la educación inicial para niños de cinco años hasta el último de la secundaria; no como un área curricular, sino que debe incorporarse en actividades que se desarrollen en todas las áreascurriculares.

Las capacidades que los estudiantes deben adquirir hasta el sexto ciclo de la educación básica incluyen personalizar, gestionar de información e interactuar en entornos virtuales. Es en el sétimo ciclo -al final de la secundaria y no desde los primeros grados-, que se considera que los estudiantes deben crear objetos virtuales. Podrían usar diversas herramientas como scratch, robótica, xmind, infografías easel.ly, murales virtuales, cuentos interactivos, entre otros.

Ejecutar un currículo que supere las limitaciones del pasado y se coloque al tono de las nuevas polìticas curriculares, tiene un largo camino por recorrer; en especial,para lograr la integración de áreas pedagógicas y la simplificación curricular.Hay que promover más actividades que impliquen integrar contenidos de diversas áreas curriculares para facilitar la aplicación de metodologías como la enseñanza por proyectos, estudios de caso, STEM o STEAM que tienen la ventaja de lograr que los estudiantes adquieran aprendizajes asociados a la vida cotidiana. En segundo lugar, hay dar una mayor capacidad de decisiones a profesores que estén dispuestos a innovar y crear soluciones adecuadas al contexto en el que aprenden sus estudiantes. Tercero, debería replantearse la formación inicial y en servicio. Se olvida muchas veces que los profesores deben ser formados para las transformaciones significativas de trabajo que se les demanda hacer en las aulas y para el aprendizaje durante toda su vida. Los textos escolares deben estructurarse con un nuevo enfoque que tienda a integrar áreas, propiciar el desarrollo de proyectos integrales, fomentar la realización de experimentos y actividades diversas, resolver problemas conectados con la vida y la realidad local y promover el uso de herramientas informáticas.

La otra limitación está en la infraestructura y en no haber encontrado aún metodologías que ayuden a enfrentar el déficit de equipamiento que hay en la mayoría de las escuelas públicas para acercarse al logro de los estándares programados para las competencias, en especial, las relacionadas con las nuevas tecnologías. En un porcentaje muy significativo de escuelas el tiempo destinado a trabajar con tabletas o computadoras se reduce a treinta minutos o menos a la semana o cada quince días; en otro grupo de escuelas la disponibilidad de equipamiento digital no permite que los estudiantes de todos los grados accedan al mismo; por lo tanto, deben priorizar. Se olvida que una gran cantidad de hogares en el país dispone de teléfonos inteligentes conectados a internet y que pueden ayudar mucho a ampliar enormemente el tiempo de uso de la informática.

Una interrogante a resolver es ¿cuánto es el tiempo recomendable de empleo de los recursos digitales en las escuelas por parte de los alumnos? Definirlo es clave para fijar una estrategia de inversiones en recursos digitales, para plantearseestándares y desempeños realistas y para definir formas de trabajo de docentes y estudiantes en la adquisición de diversos tipos de aprendizaje.

Hay escuelas privadas ejecutan prácticas que convendría evaluar para su aplicación en escuelas públicas del medio urbano en donde se presenten las condiciones adecuadas en los hogares. Por ejemplo, aprovechar la metodología de aula invertida al ser consciente que el tiempo de estancia en las escuelas no alcanza para que los alumnos aprendan lo que necesitan. Ese tiempo en las escuelas debe utilizarse de la forma óptima y procurar que el aprendizaje se extienda al hogar y al entorno con potencial educativo. Los recursos tecnológicos aprovechables para el aprendizaje que hay en los hogares no son nada despreciables. La ENAHO del IV Trimestre del 2018 reveló que el 82% de los peruanos de seis y más años accede a la internet empleando el celular y que un 9.8% navega usando una cabina pública. Las estadísticas sobre TIC en los hogares correspondiente al I Trimestre del 2018 encontraron que 36% de ellos poseía al menos un computador.

Con la actual disponibilidad de equipamiento digital es poco probable conseguir los estándares y desempeños de aprendizaje programados en el Currículo Nacional. Lo aconsejable sería que el Ministerio de Educación explore la posibilidad de desarrollar metodologías de aprendizaje que se extiendan al hogar. No solo se ganaría en tiempo de aprendizaje, sino que bien encaminadas, estas metodologías permitirían que en las aulas las sesiones se dediquen la discusión y aplicación de los contenidos, trabajados preferentemente en casa. Formar profesores para ese propósito es un requisito.

Similares iniciativas creativas se necesitan para la enseñanza de las matemáticas, las ciencias, el arte y otras. Muchos aprendizajes no siempre requieren equipos sofisticados y costosos. Los recursos que hay en la comunidad pueden ser muy valiosos si son utilizados creativamente para realizar actividades, experimentos y proyectos que enriquezcan las bases empíricas que deben sustentar las nociones, conceptos y teorías del conocimiento humano.imiento humano.

Ver enlaces:

 

Una experiencia en educación ciudadana en Piura

Los sistemas educativos de la mayoria de países del mundo están otorgando una prioridad especial al desarrollo de la ciudadanía. Las reformas curriculares incluyen un tratamiento especial a contenidos relacionados con la educación cívica, los valores, actitudes y comportamientos ciudadanos, asi como a las herramientas metodológicas más eficaces para trasmitirla a los estudiantes del sistema educativo.

La prioridad otorgada al desarrllo de la educación ciudadana está plenamente justificada. Los cambios sociales inciden en que el concepto de ciudadanía sufra transformaciones sustantivas. En la actualidad la ciudadanía no se limita unicamente al ámbito local, regional o nacional de un país, sino que se extiende más allá de sus fronteras, producto de los procesos de globalización y el desarrollo de las tecnologías de la comunicación e información. Diversos términos carcaterizan estos nuevos ámbitos de la ciudadanía, entre ellos los de cidadanía global y ciudadanía digital.

En el marco de su politica de innovación en el año 2017, la Fundación Telefónica del Perú difundió una publicación que reúne 74 buenas prácticas empleando las tecnologías digitales. Una de ellas se desarrolló en la Institución Educativa Enrique López Albújar, del distrito de Piura, en la ciudad del mismo nombre. El proyecto de Buenas Prácticas fue coordinado por la profesora Nory Vinces Benavides (Coordinadora) y participaron sus colegas Olga Carrasco Morales, Ana Yovera Espinoza y Judith Silva Gómez.

Una de las carcaterísticas de los proyectos seleccionados por la Fundación Telefónica para su inclusión en la publicación referida fue el rigor metodológico de su formulación. Es así como la buena practica descrita parte de un marco teórico que sirvió de base para identificar una serie de mejoras en la enseñana de las ciencias sociales, en especial, la educación cívica y ciudadana. Una de ellas se relacionó con los procedimientos y herramientas de formulación e implementación del currículo, las cuales para ser más atractivas, motivadoras y eficaces necesitaban recurrir más intensamente a metodologías activas, variadas tecnologías y aprovechamiento de recursos de enseñanza disponibles en las redes de navegación. El propósito final era la mejora de las condiciones pedagógicas para los aprendizajes, procurando que atiendan la diversidad en cuanto a estilos, ritmos y necesidades. Asimismo, que se relacionen más con experiencias de la vida real en donde los estudiantes puedan valorar la importancia del cumplimiento de derechos y responsabilidades ciudadanas dentro de un sentido de pertenencia a su comunidad.

Una capacitación y autocapacitación para los docentes del área de ciencias sociales permitió unificar criterios de actuación y facilitar este propósito de cambio.

Como bien se describe en el documento de proyecto, progresivamente los docentes del área fueron renovando sus estrategias y recursos de aprendizaje, así como promoviendo que los estudiantes aprovechen sus ventajas de ser nativos digitales. Podían usar computadoras, celulares, la internet, proyectores y equipos de sonido. Además se generaron espacios de discusiòn  presenciales y en red, se intensificó el trabajo en equipo, el uso de técnicas como la de proyectos y estudios de caso, así como recursos comunicativos y expresivos como la dramatización, conversatorios filmados, exposiciones, escenificaciòn, entre otros. Poco a poco los estudiantes ingresaron a un proceso en el que incrementaban su responsabilidad en sus propios procesos de aprendizaje para el logro de las competencias ciudadanas: el respeto a sí mismo y a los demás, y la participación en los asuntos públicos.

En síntesis, podría decirse que esta buena práctica permitió que todos ganaran. Los estudiantes cuya motivación y entusiasmo por aprender aumentó. Los docentes comprobaron que trabajar en equipo es más beneficioso que hacerlo solos pues comprobaron el incremento de su satisfacción por el logro de aprendizajes de sus estudiantes y la elevación de la imagen de la escuela en general. Muchas experiencias de buenas prácticas permiten comprobar que el clima escolar mejora sustantivamente cuando se dan procesos como los reseñados.

Ciertamente que llevar adelante esta y otras buenas prácticas requiere de algunas condiciones. El rol del director, su predismposiciòn y apertura a procesos de mejora, la confianza en la potencialidad de sus docentes son parte de ese perfil que debe reunir. El clima también mejora en cuanto a la partcipación de los padres de familia que, informados por sus hijos, se sienten mñas complacidos del servicio ofrecido y dispuestos a una mayor colaboración.

Otro aspecto positivo de esta experiencia fue la preocupación de la escuela y los docentes por mejorar los mecanismos de seguimiento permanente de los resultados de la buena práctica. Fundamental porque permitió ir perfeccionando en el camino la experiencia, ir rompiendo temores y tabús,  como el uso de celulares o del Facebook en la enseñanza aprendizaje.

Lecciones aprendidas según las autoras del Proyecto

  • La planificación curricular requiere una revisión y reflexión crítica permanente en función de las competencias planteadas.
  • El uso de estrategias activas combinadas con actividades vivenciales, permite que los estudiantes abran su disposición y entusiasmo por aprender.
  • Orientar a los estudiantes en el uso de redes sociales como el Facebook, crea expectativas en ellos, lo que indica la necesidad de nuevas formas de aprendizaje.
  • El uso de las TIC constituye una vía adecuada para desarrollar la participación ciudadana activa en asuntos públicos, lo que fortalece además el sentido de pertenencia en la comunidad educativa. El uso de las TIC constituye una gran oportunidad que entusiasma al estudiante para lograr nuevos aprendizajes.

En conclusión

Una buena práctica lo que requiere principalmente es voluntad de mejora, tener objetivos claros de lo que se quiere mejorar y desarrollar una buena planificación, implementación y monitoreo del cambio. Es importante estar abierto a la posibilidad de corregir errores y respetar las experiencias de los demás. Asimismo, si extisten otras experiencias realizadas en ese campo, tratar de conocerlas y observar qué funcionó y qué no, buscando identificar las razones del éxito o fracaso.

Mayor será la satisfacción de los docentes que el esfuerzo que les demande concebir la buena práctica. Por ello, un llamado a sumarse a iniciativas similares.

Ver links:

HDiaz Desafíos educación cívica ciudadana-1

CRPE DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN CIUDADANA

Beneficios de una prioridad a la educación de jóvenes y adultos

Una reciente Conferencia realizada en la ciudad de Weimer-Alemania por la Asociación Internacional de Educación de Adultos (DVV), denominada “El poder del aprendizaje y la educación de adultos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, subraya lo inaplazable que es para los países, especialmente en desarrollo, retomar la prioridad que debe tener la educación de jóvenes y adultos, en particular para la población que presenta los mayores niveles de vulnerabilidad pues son los que más necesitan de estos servicios. Entre las ventajas para esas personas y para el país se pueden citar las siguientes:

  1. Las modalidades de educación de jóvenes y adultos dirigidas a los sectores de población más vulnerables, son un habilitador transversal y una condición previa para la participación y los procesos inclusivos. Sus programas, al igual que las campañas de sensibilización y educación, preparan a las personas para que sean ciudadanos globalmente responsables, ayudan a empoderar a los más necesitados para participar en procesos comunales democráticos, reclamar sus derechos civiles y llegar a quienes toman decisiones. Además, garantizan la inclusión y la igualdad, y facilitan información para que puedan deconstruir los sistemas que reproducen diversos tipos de desigualdades y discriminación.
  2. Son modalidades que mejor pueden llegar a los trabajadores del sector informal, permitiendo que ellos, otros trabajadores pobres y los desempleados tengan derecho a la igualdad de acceso a la educación, adquieran habilidades para el empleo o generen ingresos y se eduquen para el desarrollo sostenible. Mediante ofertas de capacitación no formal, brindan experiencias en el trabajo y preparan para las necesidades de los mercados laborales, tanto formales como informales, proporcionando a sus trabajadores habilidades vocacionales y empresariales, apoyo a las microempresas para obtener acceso y administrar servicios financieros. Son un canal que facilita el acceso al mercado laboral formal. A la vez, cubren las necesidades de alfabetización, el desarrollo de habilidades aritméticas y los conocimientos, habilidades, competencias, valores y actitudes más relevantes.
  3. Tienen el potencial de aumentar todos los componentes nacionales del Indice de Desarrollo Humano: la esperanza de vida, el estado de la salud de las personas, el nivel de educación y el ingreso per cápita. Así, confluyen en abordar las dimensiones principales de la pobreza, incluida la participación, los medios de vida sostenibles, el desarrollo económico local, el consumo, el trabajo decente, el ejercicio de los derechos. Existe mucha evidencia de la relación entre los niveles educativos y el estado de la salud, también que los beneficios de la educación de jóvenes y adultos pueden aprovecharse en la educación preventiva para la salud, la sensibilización, la salud física y mental y el bienestar general.
  4. Mediante la sensibilización, la información pública y la participación activa, así como en caso de fallo de la tecnología, estos programas contribuyen a la reducción del riesgo de desastres, incluida la prevención, mitigación, preparación, respuesta, recuperación y resiliencia. Además, los enfoques y metodologías de educación no formal son vitales para proporcionar las habilidades relativas al cambio climático.

Muchos de estos y otros beneficios de la educación de jóvenes y adultos no se producen todavía en el país. Como se verá a continuación, hay varias barreras que superar.

 

Apuesta en el Perú por una educación durante toda la vida

Quizá el concepto más trascendente que cobra vigencia en este siglo, promovido por los Objetivos del Desarrollo Sostenible, es la educación a lo largo de la vida. El aprender no acaba en la escuela o universidad, sino que para acompañar el cambio social, del conocimiento y tecnológico, hay que seguir haciéndolo no importa la edad que se tenga.

Al igual que el derecho a la educación, es uno de los principios fundamentales que ha recogido la formulación del nuevo Proyecto Educativo Nacional que esta vez tiene como horizonte el 2036. Aprender durante toda la vida es una competencia que debe desarrollarse en cada etapa, nivel o modalidad del sistema educativo. No se trata, como en el pasado, de una acumulación de conocimientos memorísticos, sino de adquirir los hábitos y actitudes que conduzcan a saber cómo aprender, cómo desarrollar capacidades de búsqueda de información, análisis y juicio crítico, cómo tomar decisiones en forma autónoma aplicando variados conocimientos en situaciones de la vida diaria.

En la intención de que las personas adquieran la capacidad de aprender a aprender a lo largo de sus vidas, uno de los desafíos mayores para los siguientes años está en aquellos grupos poblacionales que no tuvieron oportunidades de educación, los que en algún momento dejaron de aprovecharlas sin completar una educación básica mínima y los que requieren seguir actualizándose o adquirir nuevas competencias para continuar adecuándose a los cambios. Dentro de estos últimos se incluye a los adultos cuya vida activa se viene expandiendo. Para el sistema educativo representa un cambio significativo en términos de cantidad de servicios que deben estar disponibles. Es pasar de un sistema eminentemente escolarizado, que atiende aproximadamente 10 millones de personas, a otro que triplica esa suma y que requiere replantear estrategias de atención formativa buscando que cobren mayor presencia las modalidades no formales e informales -semipresenciales, virtuales y los estudios independientes-, así como las ofertas que impliquen el uso de recursos tecnológicos digitales.

En segundo lugar, en función de esas estrategias, hay necesidad de definir los recursos necesarios para impartir enseñanza y formación permanente, lo cual hace referencia, además de los docentes, a instructores, animadores, tutores, y otros, a los que se deben sumarse los aplicativos y recursos digitales con potencial de enseñanza y aprendizaje.

Por último, es indispensable que el aumento de la oferta sea acompañada de los mecanismos de certificación de competencias correspondientes y, sobre todo, que respondan a las expectativas y necesidades tanto personales como del desarrollo nacional y regional. Un objetivo que en el caso peruano puede resultar relevante es que se aporte a la reducción de la informalidad que afecta a siete de cada diez trabajadores y al aumento del empleo formal. Elmer Cuba, en su artículo “La informalidad laboral”, publicado en el Diario El Comercio (31-05-2019), señala que la mayor parte de la informalidad laboral está en la microempresa y que una característica de este sector de trabajadores es su baja productividad laboral y empresarial, debido, entre otros factores, al escaso nivel de educación que tienen.

 

Distribución % de los CEBA y CETPRO según el número de estudiantes. 2018
Nº de Estudiantes CEBA CETPRO
1 a 5 8.5% 5.1%
6 a 10 6.9% 4.1%
11 a 20 10.7% 9.2%
21 a 40 15.3% 16.9%
41 a 60 12.8% 10.6%
61 a 100 16.9% 16.0%
101 a 150 11.9% 10.5%
151 a 200 5.3% 7.6%
201 a 400 9.6% 11.4%
Mas de 400 2.2% 8.4%
Fuente. Escale-Minedu

 

Modalidades como la educación básica para jóvenes y adultos y la educación técnico productiva tienen, en este caso, uno de los roles más protagónicos pero tendrían que ser reformadas en profundidad. Sería indispensable revisar su prioridad y estrategias de desarrollo. La Educación Básica Alternativa y la Educación Técnico Productiva participan del 4.5% del presupuesto inicial de apertura del sector Educación. Es un porcentaje de participación similar al que se tenía el año 2000. Lo que se ha reducido es el esfuerzo estatal y privado en la creación de oferta educativa formal: 51,900 participantes menos en la educación básica alternativa y 400 menos en la educación técnico productiva respecto del año 2000. Además, el costo por estudiante de la educación básica alternativa y la educación técnico productiva estatal fue el 2018 apenas el 72%  y el 55%, de lo inviertido por estudiante en la educación primaria. En el año 2000 era el 115% y 99%, respectivamente; es decir, se está invirtiendo menos.

La educación de adultos presencial no desaparecerá, pero necesita elevar significativamente su atractivo, calidad y eficiencia y gestión, por ahora muy deficitarias. La deserción es elevada, no cuentan con el equipamiento necesario y, al no existir casi oferta de formación de profesores de educación de adultos, se emplean a los de la educación básica regular que llegan cansados para cumplir con sus obligaciones de docencia en el turno nocturno. Igualmente, el 41.4% de los CEBA y el 25.3% de los CETPRO tienen menos de 40 estudiantes, lo que dificulta su implementación con una planta de personal docente mínima, tal como se observa en la tabla adjunta. Con más de mil estudiantes se registran solo dos de 2,448 CEBA y 13 de 1,800 CETPRO. Se ha avanzado en la reestructuración del currículo pero la experiencia de otros países recomienda reducir la duración de los estudios y el número de áreas curriculares a cuatro o cinco. La estrategia del dos por uno ha sido una medida positiva introducida en los últimos años, aunque se aplica limitadamente. Pocos centros de educación básica de adultos intentan organizar plataformas informáticas para facilitar los estudios de sus participantes. La barrera difícil de superar es el acceso a la Internet y a un buen servicio de banda ancha.

No todos los problemas son insolubles. Muchas soluciones dependen del liderazgo que muestre el director y su capacidad de buscar alianzas con instituciones que puedan ayudar. Senati y seguramente otros institutos, al igual que muchas empresas y municipios podrían estar prestos a colaborar siempre y cuando los centros de educación de jóvenes y adultos tengan una visión clara de lo que desean como futuro y de los proyectos que les permitirían llevarla a cabo. Es una de las mayores limitaciones que se tiene en un camino que indica claramente que estas formas de educación no pueden quedar solo en manos del Estado. La participación privada es imprescindible.

 

Nuevo castigo de la naturaleza

El Perú convive con el riesgo de enfrentar diferentes fenómenos de la naturaleza que pueden afectar la marcha de los servicios educativos. En ocasiones se derivan de los cambios climatológicos, y en otras de sismos como el recientemente ocurrido y que tuvo como epicentro la localidad de Lagunas, en la Amazonía peruana.

Los datos oficiales señalan que en 573 centros educativos se tuvieron que suspender clases el lunes 27 de mayo, esa cifra se redujo a 166 el martes y a 29 el miércoles. El jueves quedaban solo cuatro colegios de Loreto y uno de San Martín sin reinicio de clases. Para el rápido restablecimiento del servicio educativo, las autoridades de educación dispusieron, en los casos necesarios, el rápido envío de módulos prefabricados.

En los siguientes días se sabrá el costo de la magnitud del daño. Lo importante será asegurar que las obras que necesitan ejecutarse se realicen con la celeridad necesaria. Es importante evitar la lentitud con la que se ha trabajado en las zonas de la reconstrucción producto de las inundaciones ocasionadas a inicios del 2017 por el Niño Costero. Los datos del Plan Integral de Reconstrucción con Cambios señalan que a finales de 2018 solo se había transferido el 5% del monto total y que, de las transferencias realizadas se había ejecutado el 29% en Piura, 31% en Lambayeque, 23% en La Libertad, 25% en Ancash y 72% en Tumbes. Este lamentable ritmo de inversión ha determinado que una de las mayores prioridades de política del actual gobierno sean justamente esas áreas geográficas afectadas.

Al 31 de mayo el avance de ejecución de la partida genérica Activos no Financieros del presupuesto del Sector Educación alcanzaba solo el 18.7%, 1.2 décimas menos que lo registrado por el presupuesto del Sector Público en general. Frente a las múltiples necesidades de inversión que presenta una cantidad significativa de instituciones educativas, es indispensable que la ministra Flor Pablo concentre parte de sus esfuerzos en atacar los principales obstáculos que impiden la mejora la cantidad y calidad de ejecución de dicho presupuesto, al igual que el relacionado con la partida de Bienes y Servicios.

Ver link: Informe de Educación de INIDEN (Mayo 2019)

Buenas prácticas educativas versión 2019

La Fundación Telefónica del Perú, ha decidido, en el marco de su plan de trabajo para el 2019, dar un mayor impulso a la promoción de buenas prácticas en el sistema educativo. El énfasis estará en las escuelas que apoya, pero no se excluye la posibilidad que otras escuelas privadas públicas y también participen.

El escenario en el que se desarrollará la promoción de las buenas prácticas tiene algunas similitudes y diferencias al de hace cuatro o cinco años donde se comenzó a impulsar este tipo de actividades. Las similitudes están en insistir en el carácter integral de esta actividad, lo cual significa organizar un apoyo cercano y permanente a los docentes que innovan y desean poner a disposición de otros docentes una iniciativa que muestre talento y creatividad para enfrentar una situación relacionada al aprendizaje de sus estudiantes que podría ser susceptible de mejora.

Otra actividad mantenida constante es la posibilidad que tienen los docentes de beneficiarse de un curso virtual que ofrece la Fundación Telefónica. Se trata de un curso que dará la oportunidad de fortalecer las capacidades de docentes y personal directivo de escuela pública/privada anzar los objetivos siguientes:

  • Sistematizar proyectos de mejora o innovación educativa en el uso de metodologías, estrategias y recursos TIC.
  • Contribuir en la mejora de la práctica pedagógica de los docentes con una metodología reflexiva.

El curso se organiza en tres fases: una primera de introdución a la innovación educativa; la segunda sobre formulación de proyectos de innovación educativa; y la tercera sobre ejecución de la sistematización.

Se invita a todos los docentes que quieran participar en este curso. Les será muy útil no solo como una oportunidad de continuar en un proceso de calificación permanente, sino sobre todo, de reflexionar acerca de cómo hacer sus tareas de manera más simple, con menor esfuerzo y con mejores resultados.

Para los docentes que participan en el Proyecto Aula Digital la oportunidad de participar en proyectos de desarrollo de buenas prácticas tiene una importancia trascendente para el sistema educativo ya que se trata de escuelas que están mejor dotadas que otras en materia tecnológica y, por lo tanto, es posible identificar líneas por las cuales otros docentes pueden ingresar al campo de la innovación.

La diferencia respecto de como empezó el impulso de la buenas prácticas por la Fundación Telefónica está en que ahora se tiene una clara comprensión de la ubicación y papel de las TIC en el currículo nacional. Se sabe ahora que es una competencia transversal y que es obligatoria en la actividad de todo docente. Se tienen estándares y desempeños para cada ciclo de la educación básica. Lo que se requiere es clarificar y facilitar la implementación en todo el sistema educatvo de esta competencia. En ello pueden aportar mucho los docentes que participen de esta iniciativa de buenas prácticas.

Ver enlace:

Sobre curso virtual de Buenas Prácticas

Informe de Educación de INIDEN: polémica por textos escolares

Momento complicado

A muy pocas semanas de asumir el cargo, la Ministra de Educación, Flor Pablo, empezó a enfrentar situaciones complicadas. Por un lado, la sentencia judicial de declarar infundado el recurso presentado por representantes del movimiento Con mis hijos no te metas, ha sido motivo para dar actualidad al tema. Se aprovecharon algunas denuncias sobre la forma inconveniente de tratar los temas de sexualidad en uno de los materiales distribuidos por el Ministerio de Educación para movilizar a algunos grupos de padres que en señal de protesta quemaron libros entregados a las escuelas. Por su parte, el Congreso de la República decidió abrir una investigación sobre la política de producción de textos escolares que incluye el período de ejercicio de los Ministros Patricia Salas, Jaime Saavedra, Marilú Martens, Idel Vexler, Daniel Alfaro y Flor Pablo. Además, aprobó una moción de interpelación a la actual Ministra. Paralelamente, y con buen tino, el Ministerio de Educación conformó una comisión que revisará los textos que se vienen utilizando y propondrá recomendaciones para evitar que se repitan situaciones como las ahora cuestionadas.

Este informe ha sido reiterativo en diversas ocasiones sobre la necesidad de contar con procedimientos claros y cronogramas adecuados sobre la elaboración y distribución de textos escolares. En los años setenta del siglo pasado se quiso establecer que la circulación de textos escolares pase por un filtro de aprobación por parte del entonces Instituto de Investigación y Desarrollo de la Educación (INIDE), pero esa medida tuvo una vigencia relativamente corta al constatarse el surgimiento de mecanismos de chantaje y corrupción por parte de algunos malos funcionarios que no autorizaban la circulación de un texto escolar si de por medio no había coima. Dejado de lado ese procedimiento, se dejó la circulación de textos escolares al libre mercado, que es lo que sigue vigente hasta hoy. Además, luego de un período en donde el Ministerio de Educación no adquiría textos, se tomo con fuerza esta política, ampliándola de la educación primaria a la educación inicial y educación secundaria. Se conoce que para la educación básica alternativa se han comenzado a producir igualmente algunos textos.

Esfuerzos significativos, pero sin corregir errores en la revisión de los contenidos del texto escolar. Sin dejar de reconocer el enorme esfuerzo que significa distribuir textos para todo el estudiantado de la educación básica regular pública, hay que señalar que hubo situaciones que merecían corregirse. Una primera concierne a la elaboración y revisión de los textos escolares. Hubo un momento en el que el modelo adoptado por el Ministerio de Educación era contratar especialistas para producir los textos en base a los términos de referencia que elaboraba. Luego se pasó, mayoritariamente, a licitar la elaboración e impresión de los textos entre las empresas de la industria editorial, aunque para algunos títulos, el Ministerio sigue contratando especialistas. Este ha sido el caso del cuestionado texto que contenía un link con información sobre el sexo oral y otros. Ya se ha eliminado dicha referencia.

Lo que no ha funcionado, como debía, ha sido el monitoreo de la calidad del producto final de texto que terminará siendo impreso y distribuido a las escuelas. En principio, el contenido debe responder a unos términos de referencia ajustados a las finalidades y alcances del currículo nacional. Para asegurar este propósito, luego que el autor -sea editorial o especialista- presenta su propuesta de texto escolar, el Ministerio de Educación procede a su revisión. Para ello contrata revisores e involucra a los especialistas de cada área curricular que trabajan en la sede central. Es un proceso que, a decir de los errores que en varias ocasiones han sido denunciados, no se realiza con el rigor y el detalle suficiente. A veces, como en el caso de los libros de ciencias sociales, pueden estar influyendo factores como la ideología del autor, que no siempre coincide con lo que se pretende trasmitir; otras veces, interpretaciones sesgadas de hechos históricos o de datos geográficos erróneos. También pueden darse errores conceptuales, ejercicios equivocados, que tienen más de una solución o no tienen solución. A veces se incluyen gráficos y fotografías que confunden más que orientan. Otro tipo de problemas surgen de la redacción de contenidos, olvidándose que el principal usuario de este material es el estudiante.

A los problemas mencionados se añade uno que espera corregirse en una nueva licitación: la primera edición del texto adquirido es la misma que sirve para imprimirse durante el período de vida de una edición; es decir, los dos o tres siguientes años. No se toman en cuenta los errores que se pudieron encontrar luego de distribuida la primera edición. Es un asunto que debe ser resuelto en coordinación con los autores, los que deberían establecer un mecanismo de monitoreo del uso de su material en las escuelas.

Ausencia de un sistema de adquisición de textos. La segunda limitación que ha tenido la política de textos escolares es la falta de un sistema y procedimientos que definan con claridad las etapas a seguir. En el Perú organizar un sistema de elaboración y adquisición de textos es una necesidad impostergable, pues su ausencia acarrea varios problemas. El primero es que, al no haber procedimientos y cronogramas establecidos para cada etapa, la elaboración y distribución de textos se ejecuta generalmente en plazos muy cortos, que aumentan los riesgos de error por parte de las editoriales y otros autores. Un segundo problema es la inestabilidad del documento de base; en este caso, del Currículo Nacional. En los últimos años fue un problema que se agudizó al producirse cada año modificaciones de conceptos, terminologías, enfoques y otros. No solo es que las editoriales tienen que ir actualizando sus textos en función de esos cambios, sino que las constantes actualizaciones terminan elevando el costo del texto para el padre de familia.

Países vecinos, como Brasil y Chile, han buscado soluciones a este problema creando mecanismos de producción y distribución de textos escolares transparentes y que se integran a los procesos de ajuste curricular y de capacitación docente. Así, por ejemplo, en Brasil, el proceso dura aproximadamente tres años y se inicia, durante el primer año, con la definición de los cambios curriculares que orientarán la producción del nuevo material. El siguiente paso es la convocatoria a las editoriales para que elaboren sus propuestas. Las mismas deben presentarse en formato estándar, sin ninguna señal que permita identificar al autor. El tercer paso es la revisión de cada propuesta de texto por especialistas de la academia seleccionados con reserva y que desconocen quién es el autor del texto que evaluarán. Todos los textos que logren una evaluación satisfactoria son difundidos en ferias estaduales y locales en donde directores y docentes expresan sus preferencias, concluyéndose con un ranking de los textos mejor valorados. Es a partir de ese momento que se inicia una nueva etapa: la negociación económica.

Buscar igualmente soluciones que tengan en cuenta el desarrollo de la tecnología de producción de textos y otros recursos de aprendizaje. La industria de producción de materiales para el aprendizaje ha tenido una evolución notable en los últimos años y seguirá teniéndola en el futuro próximo. El material virtual, el hipertexto, la interactividad, los videos, entre otros, seguirán creciendo en presencia, variedad, formatos e importancia, como también la adopción de estándares internacionales de aprendizaje para algunas áreas de formación que son válidas para cualquier parte del mundo. El desafío, claro está, es que los beneficios de esta evolución lleguen a la mayor cantidad de estudiantes y docentes. Dependerá, en buena medida, de la democratización del acceso a la Internet; sobre todo, de la disponibilidad de la banda ancha y de plataformas que puedan llegar a zonas que aún no disponen de este servicio.

Materiales educativos con componentes digitales mayores, con referentes de estándares válidos internacionalmente y potentes plataformas disponibles para todos, son tendencias que corren paralelas y que más temprano que tarde se articularán. Para ese momento habrá que estar preparados y, desde ahora, ir adaptando las políticas de textos a esas tendencias. La adecuación ya desarrollada al currículo nacional, de recursos de la plataforma Khan Academy para el área de matemática, es un ejemplo de la potencialidad que brinda el desarrollo global de los recursos digitales.

 

Evaluación de estudiantes 2018

Hace unas semanas se presentaron los resultados de la última evaluación de estudiantes. Se hacía dos años después debido a que, en el 2017, una paralización prolongada de un sector de docentes en varias regiones del país llevó a tomar la decisión de no aplicarla. La evaluación 2018 se dio en dos modalidades: censal y muestral con alcance nacional. Comprendió los siguientes grados y áreas:

 

Grado Alcance Áreas evaluadas
2º P Muestral Matemática, Comunicación (lectura)
4º P Censal Matemática, Comunicación
4ª EIB Censal Castellano como 2da Lengua, Lengua Originaria
6º P Muestral Personal Social (Ciudadanía)
2º S Muestral Comunicación (Escritura)
2º S Censal Matemática, Comunicación, Ciencias Sociales, Ciencia y Tecnología

En términos generales los resultados pueden caracterizarse de la siguiente manera:

  • Al comparar los resultados globales de los estudiantes que en el 2012 cursaban el segundo de primaria con los resultados del 2018 estando en segundo de secundaria, se encuentran progresos en matemática y retrocesos en comunicación. Preocupa que solo la sexta o sétima parte de estudiantes logra nivel satisfactorio en la evaluación: 14.1% en matemática y 16.2% en comunicación.
  • Hay diferencias significativas entre los logros obtenidos por la escuela no estatal frente a la estatal en todas las áreas evaluadas, con la excepción de matemática del segundo grado de educación primaria. Si bien esas diferencias se reducen al comparar escuelas urbanas estatalesy no estatales, continuan siendo significativas en la mayoria de los casos.
  • No obstante el bajo nivel de logro satisfactorio promedio, se ratifica que los estudiantes que cursaron educación inicial y los que no repitieron año durante su escolaridad previa obtienen mejores resultados.
  • Los estudiantes varones obtienen mejores resultados en matemática y las mujeres en comunicación.
  • El liderazgo de las regiones de Tacna y Moquegua, seguidas por Arequipa, en cuanto a logros de aprendizaje se mantiene.
  • La comparación de resultados de los años 2016 y 2018 en las escuelas bilingues interculturales muestra caídas muy importantes en el rendimiento de los estudiantes de cuarto grado de primaria; en especial, en aquellas lenguas donde mejores desempeños se obtuvieron en el 2016.

Los resultados dejan muchas lecciones. La primera es que los enormes esfuerzos de aumento del presupuesto para la educación básica carecieron del suficiente impacto. Habrá que evaluar la orientación y calidad de las inversiones y plantearse los correctivos que sean necesarios. La segunda es que el costo que significa evaluar una enorme cantidad de estudiantes tiene sentido solo si sus resultados se aprovechan en las escuelas. Tampoco parece darse, en la intensidad suficiente, en los casos de las políticas curriculares, de formación inicial y en servicio, y de diseño de materiales educativos. La tercera lección es que convendría revisar el carácter censal o muestral de las evaluaciones. Las primeras no parecen justificarse.

 

Evaluación de estudiantes según áreas curriculares. Año 2018
Gra-do Ámbito Comuni-cación (L) Matemá-Tica Personal Social Comuni-cación (E) Ciencias Sociales Ciencia y Tecnología
2º P Total 37.8 14.7
Est Urb 36.8 15.6
No Est Urb 49.6 14.9
4º P Total 34.8 30.7
Est Urb 35.5 32.5
No Est Urb 43.0 34.5
6º P Total 33.5
Est Urb 32.2
No Est Urb 47.3
2ª S Total 16.2 14.1 20.2 11.6 8.5
Est Urb 13.9 12.1 16.9 10.0 7.0
No Est Urb 28.6 24.3 34.9 19.8 15.1
Fuente. UMC-Minedu. Resultados 2018. Evaluaciones de logros de aprendizaje

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