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Realismo cálido

Por: Equipo Educared. 16 agosto, 2018

Nadie duda actualmente que ciertos animales —delfines, chimpancés, pulpos, elefantes y cuervos, entre otros— tienen vivencias reflexivas, vale decir, autoconciencia y parecen actuar en función de intenciones, propias y ajenas, por ejemplo, pueden engañar.

Pero los humanos, solo nosotros, invertimos mucho tiempo haciendo juicios sobre nosotros mismos y, sobre todo, comparándonos con nuestros semejantes. Interesantemente, lo anterior, antes que lo que el resto realmente piensa de nosotros, determina nuestro nivel de bienestar y felicidad.

Como la estima que nos tenemos parece ser crucial, aquellos que tenemos como tarea hacer que hijos, alumnos o pupilos florezcan, hacemos todo para que el concepto que tienen de sí mismos sea óptimo. De alguna manera, si fuéramos espejos de ellos, un gatito vería en la superficie un león.

El asunto llegó a extremos, como suele ser en la aplicación mecánica e irreflexiva de modas, cuando el congreso de un estado de los Estados Unidos asignó fondos nada despreciables para fortalecer la autoestima de sus habitantes. ¿El objetivo? Resolver problemas sociales, de salud y hasta el incremento del PBI.

Pero, siendo realistas, podemos preguntarnos: ¿es la imagen que tenemos de nosotros mismos la causa de nuestro bienestar, o al revés?

No es fácil responder de manera tajante. Lo que sí se puede afirmar es que el bienestar o malestar depende no tanto de la manera en que nos vemos, sino la manera en que nos tratamos. Si me siento lo máximo o lo peor es importante, pero más lo es poner nuestros desempeños y aquello que nos ocurre en un contexto más amplio y perdonarnos nuestros errores, aceptar nuestros estilos, sin dejar de asumir la responsabilidad que nos corresponde.

Es un asunto de administrar de manera razonable nuestras emociones, aceptarlas, apreciar las positivas y las negativas, darnos permiso para vivirlas, ponernos en contacto con ellas y seguir pensando que el balance es positivo. Más que crítica es un realismo cálido frente a uno mismo.

Roberto Lerner

Comentarios (12)

  1. Importante y más que ello urgente resulta ‘aprender’ la administración pertinente de nuestras propias emociones (¿Tendría que hacerse desde niños, verdad?). Nos ha sucedido -creo a la gran mayoría de peruanos-, que desde las costumbres sociales hasta la religión y sus creencias -como también las vivencias-, desde casa no nos lo ha permitido. Gracias por el aliento Roberto, es bueno reflexionarlo y saber que aún tenemos tiempo de cambiar.

    • Norka: hola, sí, la sociedad, sobre todo una tan cortesana como la nuestra, en la que muchas veces no sale a cuenta decir lo que uno piensa y reflexionar sobre lo que sentimos, encubre el mundo interno y lo convierte solamente en el terreno de malas o buenas intenciones. Y hay otras cosas que las intenciones que deben ser analizadas y puestas sobre la mesa. Un gusto leer su comentario. Un saludo.

  2. Los seres humanos están pensando en competir, en quiénes son los mejores, pero es por la inseguridad de qué tipo de personas son. Es por nuestra baja autoestima, no nos valoramos ya que lo ideal sería sentirnos bien y felices. No cómo nos vemos para el público, sino cómo nos tratamos como personas.

    • Cierto Silvia. Competir está bien, siempre y cuando no se convierta en unaobsesión y nos impida cooperar, que es lo otro que los seres humanos hacemos bien. Un saludo.

  3. La afirmación “el bienestar o malestar depende… de la manera en que nos tratamos” me parece muy oportuna e inteligente. Soy director de un colegio del anexo de pampano. Es una institución pequeña, pero con grandes problemas de relaciones humanas. Me parece que la forma como nos relacionamos es un indicador para saber qué clase de persona somos.

    • Sí José Luis, es un círculo que debería ser virtuoso y no vicioso. Puede ser uno o el otro y debemos esforzarnos para que sea el primero. Que sean grandes o pequeñas las instituciones, las relaciones entre sus miembros tienen mucho que ver con cómo se sienten sus integrantes. Un saludo.

  4. Un buen punto para nuestra estima personal, pero, además, debemos ser muy honestos y críticos para asumir con responsabilidad nuestros errores, aprender de ellos y corregirlos, en la medida de asumir el cambio. Gracias por el articulo, doctor. Soy una de sus ex estudiantes de la maestría, sería bueno contactar con usted para una charla con nuestros maestros de la UGEL 07. Justo hacía este comentario con el Dr. Hugo Díaz sobre el manejo de nuestras habilidades blandas. Un abrazo, querido maestro.

    • Hola Mercedes. Me hizo el día dirigiéndose a mí como querido maestro, es lo más lindo que me pueden decir. ¡Gracias! De acuerdo con sus palabras. Bueno, en cuanto a la charla, puede contactarme a través de Hugo y vemos la disponibilidad. Un saludo.

  5. Ciertamente, la imagen que tenemos de nosotros mismos nos lleva a progresar o al revés, porque según nos veamos nos sentimos y así nos ven los demás. Creo que para progresar necesitamos vernos bien, empoderados, motivados, alegres, seguros de lo que somos capaces.

    • De acuerdo, Juana, siempre dentro de ciertos límites. Hay situaciones que nos ponen a prueba y también uno debe aceptar y comprender sus límites. No se trata solamente de enderezar los hombros e hinchar el pecho. Pero, sí, ayuda. Un saludo.

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