Ingresa | Regístrate |

¿Qué son las emociones?

Por: Equipo Educared. 25 enero, 2018

Durante 2017 tuve la suerte de visitar varias ciudades del Perú con el fin de compartir con maestros del sector público, datos, casos y conceptos alrededor de las emociones, tanto cara a cara como en el mundo virtual.

Muchas veces miramos los afectos desde una cierta soberbia, producto del predominio de la razón y el intelecto que, asumimos, son las únicas fuentes del enorme desarrollo de la civilización durante los últimos 500 años.

Los sentimientos son como que vestigios de nuestra animalidad, perturbaciones que nublan y confunden al conductor —el auriga en la alegoría de Platón—, el intelecto que conduce las pasiones. ¡Ay, si no existieran, seguramente los lentes de nuestra mente nos harían ver todo claro, la realidad no empañada!

Pero, ¿qué son los afectos?

Pues representaciones mentales del estado de equilibrio o desequilibrio de un organismo. Cualidades positivas o negativas, grados en el bienestar y malestar de un ser, que, a su vez, impactan en células, tejidos y órganos, en círculos virtuosos o viciosos.

Los matices en bueno y malo se traducen en distintas experiencias mentales que se cuelan en el flujo de la conciencia y, en el Homo Sapiens, se convierten en motivos que nos llevan a actuar, optar, preferir, jerarquizar, pisar el freno o el acelerador, ignorar el dolor, ceder, posponer, renunciar.

Y en esa especie que somos nosotros, dentro del arco iris de esas vivencias, reciben nombres: alegría, vergüenza, miedo, esperanza, culpa, asco, orgullo, desprecio, paz y muchos cientos de términos más que no necesariamente podemos asociar con los movimientos y señales de nuestras vísceras.

Digamos que se trata del radar centrado en lo que ocurre dentro nuestro, donde hormonas, neuronas y sustancias protectoras pueden ser una orquesta que produce música de fondo fluida hasta el punto que no nos damos cuenta de ella, pero que también pueden producir desde situaciones de éxtasis hasta colapsos cacofónicos, pasando por suaves armonías y moderadas ansiedades.

Las experiencias mentales, entonces, siempre contienen una evaluación que se extiende a lo largo del eje agradable/desagradable, que se desdobla en dimensiones adicionales, al que se le añaden pliegues como poderoso/débil, grande/pequeño, entre muchos otros, y que ponen condimentos a los hechos. Son los espacios, signos de puntuación, exclamación e interrogación del texto de la experiencia. Quien haya tratado de leer una cadena de palabras sin lo anterior tiene una idea de una vida sin emociones.

¿Y que es lo que añaden? Pues motivación para actuar, atajos para decidir, señales para avisar, dirección para prestar atención, términos de referencia para hacer el presupuesto energético y priorizar. Es la diferencia entre la vida y la muerte, el éxito y el fracaso. Además, delimitan el campo de la conciencia y la subjetividad. En otras palabras, sobrevivir, crear y narrar. No es poca cosa.

Este año seguiremos enriqueciendo nuestro conocimiento sobre las emociones —bonitas, feas, buenas y malas—, la manera en que podemos administrarlas mejor —cara a cara y en línea— e integrarlas en la convivencia social.  Vamos a combinar textos con videos y con las preguntas e inquietudes que nos hagan llegar, preparar la serie de conferencias que ofreceremos en distintas ciudades del Perú.

Roberto Lerner

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

 
  • @2014 Fundacion Telefónica