Primer ciclo (De 0 a 2 años)

Dentro de los dos primeros años, los niños y las niñas viven un proceso de crecimiento y de cambios acelerados y progresivos en lo cognitivo, socioemocional, motor, físico, neurológico que son la base de su desarrollo. En esta etapa, los niños y las niñas desarrollan el vínculo de apego con una persona adulta significativa, que les da seguridad emocional y les posibilita un desarrollo integral, expresado en su capacidad de explorar, jugar y ser feliz.
El vínculo de apego se da principalmente en los momentos de cuidado, en los que se establece una interacción con una persona adulta atento que brinda respuesta oportuna y pertinente a sus necesidades.
Fuente: adivinaadivinanzas
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En los momentos de cuidados (alimentación, lactancia, descanso, higiene, cambio de pañal, etc.) esta interacción es fundamental porque potencia las condiciones innatas de socialización, comunicación, autoconcepto, imagen corporal y otros aprendizajes que se generan.
Para que esta atención sea efectiva la persona adulta tiene que preparar los espacios y materiales necesarios para brindar una atención a las necesidades particulares, a su reloj biológico en un ambiente de respeto, afecto y seguridad.