Viernes 30 de junio de 2017

Las 7 cosas que no sabía de la clase invertida


El pasado día 23 de mayo, en la Universidad CEU de Elche, tuve la oportunidad de defender el Trabajo de Fin de Máster que lleva por título; “La Clase Invertida (The Flipped Classroom), una nueva forma de aprender”. Pues bien, me gustaría compartir con ustedes las siete cosas que no sabía sobre la Clase Invertida y que, gracias a este trabajo, he podido averiguar.

 

1. RESULTADOS ACADÉMICOS

Un estudio muy interesante, hace referencia a la Clintondale High School de Michigan, que fue el primer centro educativo de los Estados Unidos en implantar el modelo Flipped Classroom en el 100 % de sus aulas (iniciaron la puesta en práctica en el curso 2011-2012). La experiencia de Clintondale ha resultado positiva desde todos los ángulos. Desde el punto de vista académico, se ha reducido de forma drástica el porcentaje de suspensos: en inglés, se ha pasado de un 52 % a un 19 %; en matemáticas, se ha pasado de un 44 % a un 13 %; en ciencias, de un 44 % a un 19 % y en sociales, de un 28 % a un 9 %. Y no solo las notas se han visto beneficiadas por el nuevo sistema: los problemas de disciplina se han reducido en un 66 % (Rosenberg, 2013).

Figura 1: Infografía sobre el porcentaje de aprobados en el “Michigan Merit Exam” de 2012, de alumnos del Clintondale High School. (Pearson, 2013)

 

2. IMPACTO DE LOS MÉTODOS INTERACTIVOS DE VÍDEO

Según el estudio de Hattie (2008), que constituye la mayor investigación realizada sobre el impacto de cualquier práctica educativa, basada en cerca de 1200 metaanálisis de factores de influencia en educación, con más de 240 millones de estudiantes que han servido como referentes de esta práctica, se pudo comprobar que “los modelos o métodos interactivos de vídeo tienen un impacto de 0,54 sobre una media de 0,40, lo que implica que tiene un impacto positivo en el aprendizaje, incluso más que el nivel socioeconómico”.

 

3. DISEÑO DEL AULA

Otro cambio, que llevaron a cabo los profesores estadounidenses Sams y Bergmann (2014), tiene que ver con el diseño del aula: En lugar de mantener el eje de la clase en la parte delantera, lo desplazamos a la zona central. Este cambio modifica la psicología de los alumnos ya que ahora, para ellos, el aprendizaje se concentra en el centro del aula, no en la figura del profesor…los alumnos se dan cuenta que el objetivo es aprender y se piden ayuda mutua. Se organizan ellos solos en grupos de estudio. También colocamos a los alumnos en grupos estratégicos. Nuestros estudiantes notan que trabajan mejor en grupo que por su cuenta, trabajan juntos para alcanzar los mismos objetivos.

Figura 2: Infografía sobre el diseño del aula en la Clase Invertida (Knewton, 2011)

 

4. INDIVIDUALIZACIÓN

Este enfoque pedagógico es más acorde a los diferentes ritmos de aprendizaje de los alumnos. Como afirma Redondo (2016), este modelo se creó con la intención “de atender mejor a la diversidad y personalizar el aprendizaje. Sus dos creadores, no proponen un modelo fijo, ni único, sino que defienden que cada docente lo adapte a sus necesidades y al contexto del alumnado”.

 

5. TAXONOMÍA DE BLOOM

García-Barrera (2013), incide en la gran virtud que tiene este enfoque pedagógico al poder sustentar en él todas las fases del ciclo de aprendizaje que componen la taxonomía de Bloom.

Figura 3: Infografía sobre la taxonomía de Bloom y la Flipped Classroom (Santiago, 2014)

 

6. ACTIVIDADES

Santiago (2014), señala que los docentes han de diseñar una serie de actividades para el tiempo de clase que han de ser atractivas, flexibles y que permitan a los alumnos procesar la información de una manera significativa. Este trabajo podría incluir:

 

7. ROL DEL PROFESOR Y ALUMNO

El profesor ya no se limita a ser “the sage on the stage” -sabio distante-, sino que pasa a ser “the guide on the side” -guía más cercano-, mientras que el alumno deja de ser un receptor pasivo de información para convertirse en el agente principal de su aprendizaje (Santiago, 2014). En ese sentido, Tourón (2014) señala que es fundamental que el profesor cambie su papel de actor y de transmisor de conocimientos por el de orientador y asesor.

 

En conclusión, la Clase Invertida es un modelo pedagógico a tener muy en cuenta en nuestros colegios, debido a que pone al alumno en el centro del sistema. Permite, asimismo, obtener un aprendizaje significativo del educando, genera una mayor implicación de los alumnos y se adapta mejor al ritmo de cada uno.

Las expectativas de crecimiento del modelo son enormes, no hay más que consultar en el buscador Google Scholar para darse cuenta de que las investigaciones y publicaciones sobre Flipped Classroom se han disparado exponencialmente a partir del año 2012. En España, experiencias como las del Colegio San Gabriel, el III Congreso Europeo de Flipped Classroom celebrado recientemente en Madrid, la comunidad online de docentes que comparte sus experiencias en la web www.theflippedclassroom.es o la 1ª Certificación Internacional en Flipped Learning (en español) son una buena muestra del interés que despierta entre la comunidad educativa.

Este artículo apareció originalmente en The Flipped Classroom.