Martes 10 de octubre de 2017

5 conclusiones del informe “Factores que inciden en el desempeño de los estudiantes” (McKinsey)


La base de datos PISA está abierta a todo el mundo, y constituye un valioso recurso para quien desee comprender la educación y contribuir a mejorarla, desde legisladores e investigadores hasta líderes escolares, docentes y padres. Esto es lo que ha venido haciendo McKinsey durante los últimos años: partir de los resultados de las pruebas PISA para identificar las políticas y las prácticas capaces de hacer una verdadera diferencia. Su trabajo comenzó con reportes innovadores sobre los mejores sistemas educativos a nivel mundial y cómo emularlos. Y estos nuevos análisis de desempeño a nivel de estudiante representan otro hito muy significativo.

En dos informes anteriores, uno sobre los sistemas educativos de mejor desempeño en el mundo (2007) y el otro acerca de los sistemas con mayores mejoras a nivel mundial (2010), analizamos las características de los sistemas escolares más exitosos y cómo logran sostener mejoras significativas independientemente del punto de partida. En el presente informe, cambiamos el enfoque de los sistemas hacia el desempeño de los estudiantes, aplicando técnicas de analítica avanzada y aprendizaje automático (machine learning) a los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por su sigla en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). A partir del 2000 y cada tres años desde entonces, la OCDE evalúa los conocimientos en matemática, lectura y ciencias de jóvenes de 15 años de todo el mundo; también realiza encuestas acerca de las características sociales, económicas y actitudinales de estudiantes, docentes, autoridades y padres.

Sobre la base de este extenso conjunto de datos, hemos elaborado cinco informes regionales que analizan los elementos que impulsan el desempeño de los alumnos. En Latinoamérica, las pruebas PISA 2015 contaron con la participación de diez países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, México, Perú, Trinidad y Tobago, y Uruguay. En general, los puntajes PISA de Latinoamérica han mejorado, pero la región sigue estando rezagada no solo del promedio de países de la OCDE, sino también de otras naciones con niveles de desarrollo económico similares.

Esta investigación no tiene por objetivo ser una hoja de ruta hacia la mejora de los sistemas; ese fue precisamente el tema de nuestro informe de 2010, que estableció las intervenciones que los sistemas escolares debían implementar para pasar de un nivel “pobre” a “aceptable” y luego a “bueno”, “muy bueno” y “excelente”. En lugar de ello, el presente informe examina cinco factores específicos que a nuestro criterio son de gran importancia para los resultados de los estudiantes: (i) mentalidades, (ii) prácticas de enseñanza, (iii) tecnología de la información; (iv) horas de instrucción, y (v) educación inicial.

Las conclusiones del informe incluyen los siguientes aspectos destacados:

  1. Las mentalidades de los estudiantes tienen un efecto sobre los resultados que es superior al efecto del contexto socioeconómico.
  2. Los estudiantes que reciben una instrucción que combina enseñanza dirigida por el docente y basada en la indagación alcanzan resultados superiores.
  3. Si bien la tecnología puede apoyar el aprendizaje de los estudiantes fuera de la escuela, sus efectos dentro de las instituciones son mixtos. Los mejores resultados se obtienen cuando las herramientas tecnológicas o la tecnología están en manos de los docentes.
  4. Extender la jornada escolar mejora los resultados, con un límite de siete horas diarias. También es posible obtener ventajas significativas con un mejor aprovechamiento del tiempo.
  5. La educación inicial tuvo impacto positivo en los resultados académicos de los estudiantes que hoy tienen 15 años de edad, pero los niños de bajos ingresos se beneficiaron en menor medida que los de nivel socioeconómico alto.

Este informe fue realizado por McKinsey, 2017. Míralo completo aquí.