Lunes 16 de septiembre de 2019

100 actividades para desarrollar la comprensión lectora


Al momento de leer cualquier tipo de texto, existen ciertas estrategias o destrezas que ayudan a comprender lo leído con mayor profundidad. Si logras entender y aplicarlas en tus lecturas, tendrás una mayor capacidad de comprender y te ayudarán en todas las áreas de aprendizaje.

Vamos a conversar sobre estrategias y, para comenzar, nos preguntaremos qué son y para qué nos sirven las estrategias. Podríamos responder que las estrategias son herramientas, caminos, recursos que nos permiten conseguir un fin, es decir, alcanzar la meta que se quiere lograr. En este caso, nos hemos planteado como meta desarrollar la comprensión lectora de nuestros alumnos.

Con nuestra meta clara surge una inquietud: ¿qué entendemos por “comprender”? Y a esta primera pregunta le siguen otras: ¿compartimos los profesores el significado de nuestra meta?, ¿estamos todos trabajando para desarrollar las mismas habilidades de nuestros alumnos? ¿Nuestra forma de entender y de desarrollar la comprensión tiene relación con lo que evalúan las pruebas nacionales? Son muchas las interrogantes y muy variadas las respuestas que podríamos encontrar.

Comencemos por aclarar qué se entiende hoy por comprensión (en este caso, de lectura) de manera que podamos determinar cuáles serían las estrategias más adecuadas para alcanzarla. Partamos aclarando qué no se entiende hoy por comprensión y así evitaríamos caminar en la dirección equivocada.

“El lector que lee con interés y que se formula preguntas pondrá en juego todo su esfuerzo, conocimientos y habilidades para encontrar las respuestas que busca.”

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Recordar, repetir, memorizar no es comprender, es necesario recordar para poder comprender; pero no es suficiente para lograrlo. Si nuestro objetivo es que los alumnos repitan la información obtenida de los textos y nos centramos en la tarea de controlar y corregir las respuestas que dan a las preguntas de comprensión, más que en la enseñanza y desarrollo de estrategias, podemos estar seguros de que nos hemos equivocado de camino.

Contestar una serie de preguntas es una tarea distinta a la del proceso de construcción de significado en la que el lector debe esforzarse, considerando su aporte de conocimientos y utilizar estrategias previas, simultáneas y posteriores a la lectura.

Del párrafo anterior se desprende lo que sí se entiende por comprensión: se trata de un proceso de construcción de significado que realiza cada lector para responder a sus intereses. El lector que lee con interés y que se formula preguntas pondrá en juego todo su esfuerzo, conocimientos y habilidades para encontrar las respuestas que busca ¿Nos importan a los profesores las preguntas que se formulan nuestros alumnos? ¿Les enseñamos a tener curiosidad? A medida que se aclara el concepto de comprensión van apareciendo también las estrategias que conviene usar: el lector que tiene la necesidad de encontrar respuestas en los textos utilizará las estrategias que le parezcan adecuadas para hallarlas.

Se define al buen lector como aquel que cuenta con un amplio bagaje de estrategias generales y específicas de entre las cuales sabe seleccionar las que resultan más adecuadas a la situación, a la tarea y al texto y al mismo tiempo las que resultan más eficaces para alcanzar su objetivo (Bernárdez en Parodi, 998). Se cuenta con evidencias que demuestran que las habilidades en lectura pueden y deben ser incrementadas. Los expertos en el tema dejan en claro que es necesario aplicar programas de intervención para desarrollar estrategias metacognitivas que ayuden a los estudiantes a tomar conciencia de sus procesos y así puedan usar estas estrategias de manera efectiva.

Goodman (en Calero y otros, 1999) plantea que el profesor debe conocer qué estrategias pone en juego el lector para construir significado y limitarse a ser un motivador y un colaborador con los alumnos para que éstos internalicen estas estrategias y sean ellos los artífices en el proceso de construcción de significados a partir de ellas. El uso de estrategias de comprensión permite a los lectores ser autónomos y los hace capaces de enfrentarse a distintos tipos de textos. (Solé 1997).

 

Actividades antes de la lectura

En esta etapa, lo importante es activar los conocimientos previos y formular los propósitos del texto que nos presentan.

  • ¿Qué es activar los conocimientos previos? Es entregar información que ya se conoce sobre un tema.
  • ¿Qué es formular propósitos? Es señalar lo que esperas del texto.

En definitiva, en esta etapa de la comprensión lectora, el debieras responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué sé de este tema?
  • ¿Qué quiero aprender?

 

Actividades durante la lectura

En esta etapa el lector se está enfrentando al texto y comienza a ver si lo señalado en las actividades de la etapa anterior concuerda con la lectura. Así, comprueba si la información entregada a partir de la activación de los conocimientos previos coincide con lo que le está entregando el texto.

Otra actividad que se realiza durante la lectura es la siguiente:

Comenzar a leer y detenerse en el primer párrafo o en la mitad de la historia, para realizar preguntas como: ¿qué pasará a continuación? Así, realizarás supuestos o conjeturas de lo que viene a continuación.

También es de gran utilidad contar en voz alta lo que se ha leído para ver qué se ha comprendido en el momento. La realización de preguntas sobre el contenido del texto ayudan mucho para ir entendiendo mucho mejor los hechos o sucesos que van ocurriendo.

 

Actividades después de la lectura

En esta etapa, el lector está en condiciones de responder a las siguientes preguntas: ¿Cuál es la idea principal? ¿Cuáles son las ideas secundarias?

Se trata organizar de manera lógica la información contenida del texto leído e identificar las ideas principales, es decir las más importantes, y las secundarias, aquellas que aportan información que no es fundamental en la historia (pueden ser descripciones de los personajes, del ambiente, de los acontecimientos, etc.).

Para esto, se puede organizar la información realizando las siguientes actividades:

  1. Hacer resúmenes: ordena y reduce la información del texto leído, de manera tal que dejes sólo aquello esencial. Escríbelo nuevamente.
  2. Realizar síntesis: al igual que el resumen reduce la información de un texto, pero utilizando palabras Propias.
  3. Hacer esquemas: convierte la información en listas de acciones agrupadas según lo sucedido.
  4. Hacer mapas conceptuales: ordenar las ideas principales en cuadros que se relacionarán por medio de flechas con las ideas secundarias encontradas.

 

Estrategias generales para realizar una buena lectura de un texto

  • Lectura del título del libro: con el fin de imaginar de qué se puede tratar el texto.
  • Lectura del texto completo sin detenerse: para lograr una idea general.
  • Separar y numerar cada uno de los párrafos del texto.
  • Subrayar en cada párrafo la idea principal o lo más importante del texto.
  • Colocar comentarios frente a los párrafos si son necesarios para tu comprensión.
  • Colocar títulos y/o subtítulos a los párrafos separados.
  • Después de leer, examinar las actividades realizadas anteriormente.

 

100 actividades para desarrollar la comprensión lectora

 

Publicado originalmente en Web del Maestro CMF.